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Al incluir la cadena Fox en su programación del pasado curso televisivo, el famoso cómic de la editorial Vertigo (sección de DC Comics), no eran pocas las voces que intuíamos que esta serie no sería sino una adaptación bastante edulcorada del material original. Una apuesta no demasiado arriesgada pero que permite explorar matices del personaje de la historia, que de no contar con el amparo de la pequeña pantalla no hubieran visto jamás la luz.  Un conjunto de características que convierten en la primera temporada de Lucifer, en un producto con sello propio.

Lucifer 1º Temporada: El Diablo por conocer

La premisa de la serie establece el siguiente escenario; Lucifer agotado de gobernar el  Infierno y hacer sufrir lo indecible a quienes relamente lo merecen, decide abandonar su trono y asentarse en la tierra, concretamente en la ciudad de Los Ángeles; es bastane aunque rebuscada, bien es verdad que también es fácil de asimilar y acorde con los tiempos que corren.  Dado que, sinceramente, ¿quien no ha deseado alguna vez romper con la vida que lleva y empezar de nuevo en otro lugar, a poder ser a kilómetros del original? Y quizá esta es la única coincidencia con el cómic, bueno esa y la consabida relación amor-odio que “el  portador de luz” tiene con su padre, el Todopoderoso o el Altísimo.

Pero centrémonos en los personajes caracterizados en la serie, Mazikeen o la mano derecha de Lucifer, quien acabará por confesar que ha sido arrastrada a unas” vacaciones”  que ella no ha pedido ni deseado, llegando a desarrollar una autonomía y capacidad de decisión  que esperemos sea mejor explorada en la (ya confirmada) segunda temporada.

Lucifer 1º Temporada: El Diablo por conocer

Y qué decir de Amenadiel, la otra cara de la moneda que es Lucifer, su hermano en esta versión. Un ángel de lealtad y objetivos inquebrantables, que a lo mejor por desempeñar funciones para las que no estaba preparado, acaba recorriendo el mismo camino que su hermano. Eso sí, con ligeras variaciones en las etapas.

Lucifer 1º Temporada: El Diablo por conocer

Imposible olvidarse de la protagonista femenina, la detective Chloe Decker. Quien en un principio deja al espectador un tanto desencajado al convertirse en objeto de interés y casi fijación obsesiva de un ser inmortal, a lo largo de los episodios planta una serie de semillas sobre el porqué de su impacto en la cabeza (y el cuerpo) de Lucifer.

Lucifer 1º Temporada: El Diablo por conocer

Se podría decir que a pesar de aportar una visión del carácter de los ángeles y demonios mostrada  en otras series (¿alguien ha dicho los hermanos Winchester?). Lucifer sabe desviar la atención del espectador para entretener con un revisionado de las buddy movies, ¿o debería decir series?, lo suficientemente atípico como para interpretar cada giro de guió como algo innovador o rompedor de moldes. Lo que significa que en absoluto nos encontramos ante un producto fresco, pero sí perfectamente preparado y presentado, del que solamente hemos probado el primer bocado. Queda averiguar cuántos somos capaces de saborear antes de que el alimento se deteriore.

En el apartado de novedades en la parrilla televisiva estadounidense de este último año, nos hemos encontrado con esta serie cuya carta de presentación se define como una vuelta de tuerca a la forma en la que se presenta a las grandes agencias de seguridad de dicho país, en este caso el FBI. Una organización que verá tambalear sus cimientos y la capacidad de análisis de algunos de sus más laureados dirigentes, al producirse  la aparición de  una mujer dentro de una bolsa de deportes en pleno Times Square, que es incapaz de recordar cómo ha llegado hasta allí o algún otro dato relevante o no de su vida, motivo por el cual recibirá el nombre de Jane Doe.

 

Blindspot 1º Temporada: Reinventando al Caballo de Troya

Un misterio tan grande como el origen de los múltiples tatuajes que recorren la totalidad del cuerpo de la mujer, los cuales se hayan estrechamente relacionados con crímenes  del pasado cuya resolución estuvo lejos de culminar y con delitos que están a punto de cometerse en suelo estadounidense. Una valiosa información que obligará al FBI  a crear un grupo específico dedicado íntegramente a averiguar la verdadera identidad de Jane Doe y el porqué de los garabatos de tinta en su piel.

 

Blindspot 1º Temporada: Reinventando al Caballo de Troya

Unos esfuerzos que lejos de verse recompensados, introducirán a los agentes del FBI en una interminable espiral de enigmas y secretos en la que se pondrán a prueba la confianza entre los miembros de esta subdivisión especial. Además de obligarles a enfrentar a sus propios fantasmas, ya provengan éstos de su pasado más lejano o del más reciente.  No obstante, si los dilemas personales de cada uno de los defensores de la ley y el orden dan mucho juego y por lo tanto facilitan la conexión entre el espectador y el casting…el punto álgido se alcanza cuando se descubre la verdadera finalidad de la irrupción de Jane Doe en las vidas de los agentes involucrados en “su caso”.  Un motivo que si bien resulta poco original, pues no es sino un plan maestro de una organización secreta que ansía modificar el funcionamiento del gobierno de los EE.UU en su beneficio, sí que nos deja un amplio abánico de posibilidades para una confirmada segunda temporada dado el estado en el que deja la relación entre compañeros de trabajo que han llegado a considerarse entre ellos como  una familia.

 

Lo mejor: Jamie Alexander se reafirma como una actriz con mayor repertorio del visto en la saga cinematográfica Thor y la añorada Kyle XY. La dupla geek  Patterson y Dr Borden es la definición gráfica de química en pantalla.

Lo peor: Kurt Weller es creíble como macho alfa, pero como nada más.

 

 

La vida en la Tierra de Durn sigue su curso y aunque tras la caída del Emperador Vosper todo parecía indicar lo contrario, la paz y la prosperidad todavía son dos objetivos complicados de alcanzar en esos parajes. Comenzando la novela cinco años después de la derrota del Emperador Inmortal, los hechos nos llevan a la ciudad de Parthos ubicada en las Arenas de la Muerte, donde el siempre alerta Tallin y su fiel dragón Duskeye ayudan en la vigilancia de las puertas de la ciudad. Un procedimiento rutinario que deja de serlo cuando se intercepta a un simple vendedor ambulante con un bote del letal Aceite de Kudu, líquido que con una sola gota puede acabar con la vida de varios hombres, mayoritariamente empleado por los miembros de la Orden Balborita.

La Maldición Balborita de Kristian Alva: Reseña

A partir de ese momento, personajes a los que ya conocemos de anteriores tomos de la saga retornan, tales como Sela y su dragona Brinsop, el vidente Chua y la longeva Starclaw,  la mortífera Skera-Kina y la manipuladora Bolrakei…para bien servir de apoyo o bien  apretar las tuercas del protagonista absoluto de la trama, el enano mestizo Tallin. Quien tomará el relevo de Elias y su poderoso dragón como defensor activo de los valores de la Justicia y la búsqueda de la verdad, indispensables en todo héroe que se precie.

Con La Maldición Balborita, Kristian Alva recupera algunos de los recursos propios de la Literatura Fantástica que mantienen al lector atento a cada línea de cada página e incapaz de abandonar la lectura hasta finalizar el libro, hablamos de una explicación detallada de ciertos aspectos de la cultura de los dragones, referencias continuas a la tensión acumulada durante generaciones entre las diferentes razas que habitan en el mismo territorio, enemigos cuyo trasfondo psicológico es mayúsculo al igual que su reticencia a morder el polvo y por encima de todo la esperanza de que por muy mal que pinte el panorama…aquello por lo que se lucha por más imposible que parezca, puede hacerse realidad.

 

 

 

Concebida como una continuación de la película con el mismo nombre, estrenada en el año 2011 y protagonizada por Bradley Cooper interpretando al exitoso Edward Morra. La serie nos cuenta los cambios en la vida de su protagonista principal y absoluto, Brian Finch (un loser standard) causados por el consumo de  NZT, una droga tan perjudicial como milagrosa.

Limitless 1º Temporada: Descubriendo a Brian Finch

Tras un excepcional episodio piloto; en el que se nos relata como Brian conoce el NZT y los múltiples cadáveres que deja a su paso, su alianza obligada con el FBI para limpiar su nombre y la visita inesperada del ahora Senador, Edward Morra, quien le propone un trato que no está en disposición de rechazar. Presenciaremos durante un total de 22 episodios,  la más que aceptable química entre Brian Finch y Rebecca Harris, interpretada magistralemente por Jennifer Carpenter, otrora entrañable hermana de Dexter, quienes nos regalan unas escenas que se mueven por la delgada línea entre la friendzone y la lealtad más admirable entre camaradas que cada día se juegan la vida.

Limitless 1º Temporada: Descubriendo a Brian Finch

Una contrapartida femenina que no es lo único meritorio del casting de esta serie, en la que brillan varios actores y actrices con una solvencia en sus papeles que convierte la trama principal y todas las anexas a ella; en un entretenimiento constante para el espectador.

Por un lado, destacaremos a los familiares de Brian Finch, siendo sus padres y su hermana quienes más minutos de la trama absorban; teniendo como principal misión, la de preocuparse por el futuro del pequeño de la familia, además de transmitirle sus dudasy miedos  sobre los peligros de la desconocida droga que consume mientras colabora con el FBI.

Limitless 1º Temporada: Descubriendo a Brian Finch

Y por el otro, sus “amigos” del FBI. Quienes como buenos agentes metódicos y amantes del protocolo, tardan (muchísmo) en aceptar el estilo desenfadado aunque siempre bien intencionado de Brian, acabando finalmente rendidos ante la buena fe que empuja sus acciones y principal razón por la que en numerosas ocasiones acaban salvando la vida.

Porque si hay algo evidente desde el opening de la serie, es nuestro rol de testigos de las aventuras y desventuras de Brian Finch…un tipo sin motivaciones o intereses lo bastante “serios “como para convertirse en el eje de su vida. Que de la noche a la mañana se ve y se siente capaz de hacer todo lo que una vez creía imposible. Sí, por supuesto que se trata de una versión descafeinada de cualquier historia de superhéroes, pero ahí reside el encanto del protagonista. Habiendo sido agraciado con uno de los dones más propicios para sucumbir al lado oscuro, decide ser fiel a sí mismo y continuar siendo lo que siempre ha sido, un tipo divertido y simpático con el no dudarías en tomarte unas birras y/o consumir sustancias estupefacientes.

 

P.D: Lo mejor, las didácticas rupturas de la cuarta pared, Jarrod Sands y Piper Baird.

Lo peor, lo poco que sale Piper Baird y que todavía no haya renovado por una segunda temporada.

El Universo Animado de DC sigue su curso y con él, la posibilidad de profundizar en la amplia y trabajada  galería de superhéroes, antihéroes, villanos… Gozando en en esta ocasión del turno para lucirse, el grupo de defensores de la justicia compuesto principalmente por los sidekicks o acompañantes/pupilos de algunos de los miembros de la Liga de la Justicia, los Teen Titans. Una condición que en esta cinta se ha obviado, quizá (dicen las malas lenguas) para realzar la figura del nuevo portador del manto de Robin, Damian Wayne.

Justice League vs Teen Titans: Reseña

 

Con un comienzo de la película un tanto brusco, producido durante el fragor de una batalla entre la Legión del Mal y algunas de sus contrapartidas de la Liga de la Justicia. Tras la victoria de los “buenos”, vemos como uno de los villanos, Wwather Wizard para ser exactos; es poseído inexplicablemente  por una fuerza demoníaca la cual es exorcizada gracias a un plan temerario de Robin quien opta por lanzarle un batwing al objetivo consiguiendo que el espíritu abandone su huésped.  La amenaza ha sido neutralizada pero al ser los métodos empleados para ello más que cuestionables, Batman decide mandar a su hijo con quienes pueda entender las bondades del trabajo en equipo, los Teen Titans.

Uno puede entender que en esta serie de películas haya miembros de la Liga de la Justicia que descansen por facilitar las cuotas de pantalla de los personajes. Pero lo que no tiene ni pies ni cabeza, es que habiendo terminado la última película de este universo animado compartido con una oferta de reclutamiento de Lex Luthor a Orm, en esta primera aparición no aparezcan ni Aquaman ni su díscolo hermano.  Tampo es entendible que el primer enfrentamiento entre Superman y su némesis por excelencia sea físico, siendo una de las principales armas del filántropo más famoso de Metrópolis su intelecto. De los otros duelos, Cheetah vs WonderWoman, Batman vs Solomon Grundy, Flash vs Weather Wizard y Cyborg vs Toymaster…nada que destacar, puro fanservice. No obstante, sí que otorgaré un punto positivo a la relación de hermano mayor-hermano menor que se sigue desarrollando entre Damian y Dick Grayson, aunque ….¿es que nadie piensa en Tim Drake?

Los Teen Titans liderados por Starfire y compuestos por Beast Boy, Blue Beetle & Raven intentan sobrevivir a la arrolladora personalidad de Damian Wayne. Mientras tanto Superman que en este universo es pareja de Wonderwoman, es atacado, todo parece indicar por la misma fuerza demoniaca que poseyó anteriormente a Weather Wizard;  sobre la cual Batman y Cyborg intentan recabar información. Una conversación entre Dick Grayson y Starfire le da una idea a esta última sobre lo que puede necesitar Damian para sentirse miembro del grupo, nada más y nada menos que una tarde de ocio en un parque de atracciones. Un actividad que cumple su objetivo de establecer lazos de camaradería entre los adolescentes con habilidades especiales, además de convertirse en el preámbulo de la presentación del villano de la trama, el padre de Raven. Un demonio de otra dimensión llamado Trigon,  de quien la muchacha lleva intentando huir los últimos años como revela a sus compañeros terriblemente avergonzada.

Ya llegados a este punto, DC ha optado por dejar de actuar de una manera sibilina y ya no pone ningún reparos en colocar a todo lo relacionado con el murciélago en un escalafón superior al del resto de mantos o capas. Sólo así se pueda explicar que el único subalterno de los Teen Titans en la formación que se nos presenta sea Damian, a pesar de que debamos intuir que los miembros no son siempre los mismos y que otros sidekicks (Kid Flash por ejemplo) ya hayan abandonado la formación.
Por otro lado, la posesión de Superman ante una entidad de naturaleza mágica es de obligado cumplimiento para justificar una colaboración entre los jóvenes superhéroes, ya que sólo una acción conjunta y bien planeada puede plantar cara al ser más poderoso sobre la faz de la tierra, ¿verdad? Hablando del último Hijo de Kryton, ¿soy el único que le ves más sentido actualmente a la relación entre él y la princesa de Themyscira que con Lois Lane? Aunque sólo sea por darle otro enfoque a la típica secuencia de rescate de la damisela en apuros.

 

Tras un conato de cita romántico entre Clark Kent y Diana Prince, la entidad demoniaca toma el control absoluto del Hombre de Acero. Lo que se evidencia al ver la excesiva dureza con la que trata al villano Atomic Skull, la cual no pasa desapercibida para Batman, quien alerta a Wonderwoman sobre la diana que una entidad mágica ha colocado sobre todos los miembros de la Liga de la Justicia, quienes por el bien y la seguridad del mundo deben hacerse a un lado hasta encontrar un modo de neutralizar la amenaza.

A su vez los Teen Titans, ya establecidos como un equipo dispuesto a lo que sea por proteger a cada uno de sus miembros; se dirigen a su cuartel general para idear un plan con el que salvar a Raven. Donde a las puertas se topan con Batman, Wonderwoman, Flash y Cyborg quienes les sugieren dejarles el trabajo a los más mayores. Un encuentro con el que los esbirros de Trigon contaban, pues aparecen para infectar a los héroes más expertos y provocar una batalla generacional entre todos los presentes. Raven acaba por entregarse para evitar un derramamiento de sangre y con un Batman autoincapacitado, es labor de los Teen Titans más un Cyborg slavado in extremis el evitar que el mundo se convierta en un infierno, literalmente.

Tras recuperar para la causa a Superman, Kryptonita mediante, quien se encarga de exorcizar a Flash y Wonderwoman. Los jóvenes héroes se adentran en la dimensión de Trigon para escoltar a Raven en su misión de encerrar a Trigon en una prisión mística de la que no pueda escaparse de nuevo. Lo cual consiguen no sin lidiar con aliados del demonio totalmente inesperados y (cómo no) conectados con la Batfamilia, una victoria que les hace ganarse el respeto y la admiración de la Liga de la Justicia, aparte de un nuevo miembro cuya inclusión se intuye más que ocasional.

 

Alegra y alivia que un Superman al que en las últimas películas se ha empeñado en mostrar simplemente como un agente de incomensurable fuerza bruta, de signos de autocontrol y estrategia tan mayúsculos como para derrotar a sus compañeros sin provocarles daños físicos importantes; además de liderarles en el intento de lucha contra Trigon. Respecto a Cyborg, cualquier conocedor de la mitología de DC Cómics sabe que su lugar está con los Teen Titans; grupo con el que mejor encaja dada su edad y parte humana. Sin embargo, debo de mostrarme reacio a justificar la presencia de Ra’s Al Ghul como mano derecha de Trigon, no por la más que conocid relación del líder de la liga de los Asesinos con poderes que sobrepasan las habilidades de un mortal, sino por la sensación de que Dc fuerza la lógica de su mundo para  hacerlo girar exclusivamente alrededor del protector de Gotham.

En resumen, Justice League vs Teen Titans se queda en un quiero y no puedo (o no me atrevo) por parte de la sección de cine animado de DC, el recurso Batman es una pesada losa de la que han optado por no liberarse, lo que supone que una cinta con una premisa digna de tener en cuenta acabe convirtiéndose en un producto audiovisual culpable de caer en clichés imperdonables para el público. Principalmente para aquel que está al tanto de la amplia gama de tramas candidatas a ser adaptadas, sin recurrir a  la presencia mayoritaria del alter ego de Bruce Wayne.

 

 

En toda saga de libros de literatura fantástica que se precie, siempre cabe la posibilidad de que el gran enfrentamiento sobre el que gira su trama; aquel en el que normalmente se ven involucrados el protagonista y el principal antagonista de la historia; deje un mal sabor de boca al lector. Ya sea por su escasa profundidad, pronta resolución o difícil justificación lógica de su resultado.  Una especie de bajón argumental del que, lamentablemente, hace gala el tercer tomo de Los Dragones de Durn al narrar el enfrentamiento entre el magonato y Jinete de Dragón, Elías y su archienemigo el Emperador Vosper.

El Emperador Inmortal de Kristian Alva: Reseña

Destacaremos en ete volumen de la saga la entrada en escena de los elfos, en este caso tres con sus respectivos dragones. Seres inmortales que en contadas ocasiones abandonan sus dominios; a pesar de que debido a la magia que inunda su hogar, Brighthollow, no permite a los dragones puedan reproducirse. Su repentina aparición en Parthos se explica con la intención de ser de ayuda, en la inminente batalla contras las tropas de Vosper, además de conocer a Elías y su dragón, Nydereid,  de quienes las diferentes profecías revelan que pueden ser los más poderosos de su generación. Lógicamente, este amable ofrecimiento despierta las sospechas tanto de Tallin como de Duskeye, al haber coincidido en otras batallas con el más veterano de los elfos. Un recelo que se confirma al ver como los recién llegados, informan a Elías sobre ciertos datos de su linaje que desconocía.

Mientras tanto en el Monte Velik, la expedición diplomática formada por el Rey Rali, Sela (líder de los Jinetes de Dragón y madre de éste, la dragona Brinsop, Aor (guardia personal del monarca) y el enano Thorin; no para de lamentarse por los nulos avances en la firma de una alianza con el pueblo de los enanos.

A partir de ahí los acontecimientos se precipitan cual embarcación a punto de caer por una cascada y nos convertimos en testigos de excepción del paso al otro lado del Emperador Vosper, adquiriendo una serie de poderes que hacen temblar a los más instruidos en materia mágica. Elías se libera de temores y cargas de su pesado para abrazar un futuro en el que aquello que más ha practicado a lo largo de su vida, será lo que le defina. El Monte Velik sufre el mayor golpe a su jerarquía desde las Guerras Orcas y solamente la intervención de Tallin evitará que los daños sean irreparables. Y en último, pero no por ello menos importante…el Emperador es finalmente derrotado, eso sí, con la intervención de algún que otro personaje que creíamos apartado (por motivos obvios)  de la historia principal.

 

El final te deja frío, si por el final de la historia entendemos un previsible combate de magnitud incomensurable entre Elías (protagonista absoluto de la profecía) y el Emperador Vosper, el tirano que sometió a casi todo Durn y anhela exterminar a todos los dragones, Jinetes de dragón y magonatos que no le juren lealtad. El haber alimentado durante tres libros un inevitable enfrentamiento de tales proporciones, refuerza la sensación de jarro de agua fría al observar el desarrollo y resultado de éste. Afortunadamente, la trama de esta convulsa tierra lejana guarda bastantes interrogantes a cada cuál más intrigante, no obstante, es imposible pensar que lo que intuíamos como el plato fuerte del menú literario ofertado no se diferencia demasiado de los entrantes o del postre. Por lo que el calificativo de novela plana sin altibajos significativos, no podría ser más acertado.

Hay quien asegura que los pasos atrás, a veces se realizan para coger impulso y llegar más lejos…esperemos que esa máxima pueda ser aplicada a esta saga.

Reconozco que escribo estas líneas siendo perfectamente consciente de que el deportista que las inspira, el irrepetible Kobe Bean Bryant, difícilmente las leerá algún día. Una posibilidad que si bien es bastante desesperanzadora no  me quita el sueño en absoluto, hay trayectorias que se entienden por sí mismas o como mucho mediante la observación, por más que un humilde aspirante a escritor intente descubrir por enésimavez  la piedra filosofal de los artículos de opinión.

Kobe Bryant o cuando Ícaro se hizo inmune al fuego

Para quienes por aquel entonces no éramos más que unos mocosos, (generación nacida durante los años 80 y primeros de la década de los 90) a punto de sucumbir ante los encantos o sufrir las inclemencias de la pubertad; La Mamba Negra fue un soplo de aire fresco. O mejor dicho, una oportunidad inmejorable para mi generación de conseguir su propio y exclusivo ídolo baloncestístico,  siendo testigos de sus primeras exhibiciones en una cancha de baloncesto. Sí, por supuesto que nos encantaba como Michael Jordan ejercía su tiranía sobre cualquier pabellón en el que se vestía de corto, al igual que alucinamos con la plasticidad e imaginación de aquel base con cuerpo de 3-4 llamado Earvin Magic Johnson gracias ( principalmente y desgraciadamente) a imágenes de programas de televisión y cintas VHS. Sin embargo estos eran claros dominadores en el deporte de la canasta, a los que conocimos cuando su evolución ya estaba consumada, en una etapa de sus carreras en la que los destellos de talento se reservaban para las citas de clave en lugar de brotar incontroladamente en cada lance del juego.

Quizá por eso, pienso yo, Kobe Bryant ha tenido un impacto tan innegable en los aficionados al baloncesto que presenciamos los últimos, aunque no por ello menos épicos, coletazos de His Airness. Por su meteórica ascensión desde un puesto secundario casi marginal del draft del 96, en el que coincidió con otros privilegiados para este deporte como Allen Iverson, Steve Nash o Jermaine O’Neal. Por su comodidad inicial y después responsabilidad a la hora de aceptar el reto de sustituir al  23 (12 y 45) de los Chicago Bulls como embajador mundial de la NBA. Pero por encima de todo, por su carácter competitivo, el cual sumado a la posesión de eso que se tiene o no se tiene porque nunca jamás se podrá enseña; le ha convertido en un devorador de records y por extensión, en el buque insiginia durante la primera década de este siglo-milenio del deporte inventado por Mr. Naismith, con permiso de Tim Duncan.

Kobe Bryant o cuando Ícaro se hizo inmune al fuego

Kobe Bryant siempre supo aportar un toque personal a cada época en la que vistió la camiseta del equipo de púrpura y oro, siendo un destacado sexto hombre que con talento y desparpajo luchaba por hacerse un hueco en el quinteto inicial durante sus primeros años de carrera. Para luego evolucionar en una especie de cincel en clara oposición al martillo pilón que representaba su compañero de equipo Shaquille O’Neal.  También estuvo la época de ejército de un solo hombre, en la que con actuaciones estelares noche sí y noche también llevó a una plantilla desequilibrada a competir en las eliminatorias por el anillo de campeón. Y qué decir de las temporadas compartidas con Pau Gasol, en la que encontró al jugador con el que mejor se entendía dentro y fuera de la pista. Un oasis en la cancha que tuvieron que abandonar los dos, para comenzar una travesía por el desierto de la derrota y el fracaso deportivo una y otra vez. Desde aquel monento ya nada fue lo mismo, ni para Kobe ni para el equipo más laureado de la ciudad de L.A. Los años pesaban y las nuevas hornadas con un físico más imponente venían empujando fuerte, lo cual no quitaba que de vez en cuando Mr. Bryant les recordase el camino repleto de piedras y palos a recorrer para dejar una huella en este deporte.

Nada más llegar a la NBA  se le auguraba una entrada en el Olimpo de los mejores jugadores de baloncesto de la historia. Hubo quien le consideró (y le considera) un simple mortal que ni de lejos podría alcanzar el nivel de los Jordan, Russell, Magic, Jabbar y cía. Igual tenían razón y el destino del hijo de Joe Bryant no era ser un Dios sino parecerse a uno lo máximo posible. Por lo que al surcar el cielo del deporte de la canasta sus alas no se quemaron al entrar en contacto con el Sol, sus alas no ardieron…pues se había vuelto inmune al fuego.

Imposible entender los últimos años de este deporte sin su figura y su impacto en el juego. Simplemente, Kobe Bean Bryant.

 

El Retorno de los Jinetes de Dragón, es la segunda parte de esta saga que sigue haciendo las delicias de los incondicionales de la literatura fantástica. Una continuación de la primera novela, que ayudada por la presentación de personajes y escenarios de esta última, expande su universo a la par que toca temas más comunes como las intrigas palaciegas/políticas, la trata de esclavos o la traición hacia los aliados. Todo ello sin dejar a un lado el desarrollo de Elías y como la profecía de la que es protagonista, va tomando forma.

El Retorno de los Jinetes de Dragón de Kristian Alva: Reseña

La búsqueda y captura ordenada por el malvado Emperador Vosper del magonato Elías, adquiere tintes dramáticos para el perseguido y su fiel aliado enano Thorin, cuando una misteriosa mujer les rastre con éxito durante su incursión en Bosque Ravenwwood donde se han introducido para llegar al Monte Velik sin armar mucho ruido. Tras ser reducidos y noqueados con una facilidad pasmosa por su perseguidora, los dos amigos despiertan en un carromato maniatados donde deducen que van a ser vendidos como esclavos al mejor postor. Unas sospechas que acaban siendo errróneas pues Kathir, la persona encargada de velar por su seguridad durante el viaje, les revela que la mujer que les ha capturado es Sisren. Una poderosa hechicera  que ha ideado esta peculiar ruta para despistar a los variados subalternos del Emperador y llevar a Elías al único lugar donde podrá recibir una formación acorde con su potencial, Miklagard, sede de los mejores Hechiceros de Durn.

Mientras tanto en Parthos, bajo petición del Rey Mitca algunos de los pocos Jinetes de Dragón aún con vida han partido a reinos cuyo carácter de potencial aliado es incierto pero digno de ser tenido en cuenta. Unas misiones diplomáticas que dejan a este bastión desprotegido ante el ataque de dos asesinos Balboritas que dejan al monarca en un estado cercano a la muerte. Razón por la cual Tallin y Duskeye se dirigen a Miklagard para que sus hábiles Hechiceros puedan sanarle. Un imposible pues sus heridas revisten de gran gravedad y su muerte es inevitable. Durante el entierro de Mitca, una inesperada revelación sobre su descendencia y el futuro de Parthos es revelada, al igual que la identidad del traidor entre los Jinetes de Dragón del que fue avisado Tallin. Un clima tenso y convulso del que se sirve el enano mestizo para llevar a Elías a Parthos no sin antes entregarle lo que le pertenece por derecho, un huevo de dragón. El cual eclosionará justo antes de la batalla por la supervivencia de Parthos, en la cual Elías tendrá un papel esencial para menguar las filas de orcos y nigromantes que asolarán la ciudad. Ya con Elías y su dragón, más las dobles parejas formadas por dos dragones y dos hermanos gemelos; una nueva generación de Jinetes de Dragón ha nacido en Durn.

 

A paso sólido y firme, la saga va encaminándose al tan inevitable como deseado duelo entre Vosper y Elías. Para el cual, el adiestramiento del protagonista será determinante, además de(intuyo) la intervención de otros seres fantásticos que todavía no han hecho acto de presencia. En este segundo volumen veremos como los elementos que menos tienen que ver con lo mágico o sobrenatural adquieren mayor revelancia, un dato más que interesante. Dado que ayuda al lector a encontrar paralelismos entre este universo fruto de la imaginación del autor y la realidad pura y dura. El hilo argumental no pierde consistencia a pesar de las múltiples  subtramas que se abren en prácticamente cada capítulo, que son cerradas adecuadamente o en su defecto, preparadas para un enfoque más aproximativo en siguientes páginas. Por lo que cuando se lee esta historia, la sensación de encontrarse ante un montón de ovillos de lana que la autora teje o une ofreciéndonos un espectáculo visual inimitable y cuya longevidad, ojalá, se asemeje a la de un dragón.

Una de las apuestas seguras en todo lo que concierne a la literatura fantástica, es y siempre será la presencia en sus páginas de la criatura más poderosa y majestuosa del género, el dragón. A veces concebido como un arma de destrucción de destrucción masiva capaz de conceder al instante la victoria a uno de los bandos implicados en la batalla, en otras presentados como seres con la habilidad de detectar la magia y a sus usuarios colaborando estrechamente con ellos. Combinando la sabiduría que les proporciona su longevidad con una disposición a la lucha difícil de encontrar en otros seres fantásticos. Temidos a la par que venerados, custodiados a a la par que perseguidos. Por lo que nunca, nunca…pasan desapercibidos. Un conjunto de características que esperaba encontrar de una forma u otra en Los Dragones de Durn, el primer libro de la saga fantástica escrita por la autora Kristian Alva.

Los Dragones de Durn de Kristian Alva: Reseña

Elías es un joven aspirante a curandero del pueblo donde vive, gracias en gran medida a la enseñanzas (mayoritariamente mágicas) de su abuela Carina con quien se ha criado prácticamente desde que nació. Una profesión que no sin esfuerzo, ha conseguido que le reporte el respeto del resto de habitantes de su pueblo. Y que desarrolla durante el día, a la vez que por las noches sueña (inexplicablemente) con dragones.

Mientras los dos curanderos lidian como el resto de Durn con la escasez de alimentos que asola a todo el reino, provocada por el afán de conquista del avaricioso Rey Vosper. Elías, en una de sus habituales búsquedas de hierbas medicinales encuentra una piedra preciosa que su abuela reconoce como una gema de dragón. Instándole a que se deshaga de ella dejándola exactamente donde la encontró, orden que el joven desobedece al intentar venderla para contar con más dinero para comprar comida. Una irresponsabilidad que paga con la muerte de su abuela, quien se sacrifica para salvarle la vida ante la llegada de soldados imperiales en busca de un joven en posesión de una gema de dragón. Durante su huída la cual obedeciendo al último deseo de Carina tiene como destino el Sauce Venerable, un punto de llegada que Elías cambiará tras toparse con Thorin, un amable enano con numerosos contactos por todo Durn que le revelará varios aspectos de la vida de su abuela que él desconocía y que (sobretodo) jamás se hubiera imaginado.

La historia de Elías (seguramente en próximos libros de esta saga) se cruzará con la del Rey  Mitca de Parthos, una de las pocas porciones de terreno de Durn libre de las manos de Vosper y la única que da cobijo a los jinetes de dragones aún con vida. Una predicción sencilla dado que Carina ha trabajado durante años como informante de los enemigos declarados del Imperio, siendo el contenido de su última carta el hallazgo de la gema de dragón. Este descubrimiento provocará que el dragón Duskeye y su jinete el enano Tallin, partan en busca de la gema para averiguar qué sucedió realmente con sus propietarios.

 

Con una inmejorable presentación de los acontecimientos previos al punto de partida de la saga, Kristian Alva nos introduce la Tierra de Durn. Siguiendo todas y cada una de las reglas imprescindibles para que la trama cuaje. Sorprendiendo la simple mención del antagonista de la historia, el ambicioso Vosper, privando al lector de una simple línea de diálogo suya para hacernos una idea más sólida de su (nula) catadura moral.  Una decisión que podríamos atribuir a la necesidad de dedicar cuantas más páginas mejor a una pequeña parte de los involucrados en la inminente guerra en Durn, quienes seguramente estarán llamados a convertirse en piezas básicas del bando en el que formen parte. No obstante, los cimientos de lo que se ha confirmado como más que exitosa saga son difíciles de pasar por alto, como por ejemplo la existencia de orcos y  duendes, aunque sobresale la presencia de una letal raza de mercenarios que o acaban con su objetivo o se quitan la vida, los Balboritas.

Para abreviar, Los Dragones de Durn con un lenguaje directo y preciso, desprende en cada página la épica y la heroicidad de las grandes obras de la literatura fantástica. La lucha contra el destino en forma de profecía, linajes de defensores de la justicia y la libertad, mentores cuyo legado perdura en el tiempo, hábiles guerreros que no están del todo seguros de que su adiestramiento les haya preparado para lo que está todo por venir.  Si estos condicionantes despiertan vuestro interés no dudéis en haceros con un ejemplar de este libro, me juego un viaje a lomos de un dragón  que satisfará todas las expectativas que os hayáis fijado.

 

 

 

 

¿Elfos y demás criaturas mágicas que habitan entre los humanos sin que reparemos en ellas? ¿Seres mitológicos con familiares en nuestro mundo a los que visitan de vez en cuando? ¿Malvadas hechiceras difíciles de matar? ¿Portales a otros mundos bajo estrecha vigilancia de organizaciones secretas? ¿La posibilidad de obtener la vida eterna y/o la inmortalidad? ¿Monstruos cuya procedencia se debate entre el resultado de un hechizo y experimentos científicos fallidos? Éstos son solamente algunos de los adictivos licores literarios mezclados con envidiable saber hacer en esta coctelera con forma de novela llamada El Elixir, el primer volumen de las Crónicas del Limbo, un libro escrito por Cecilia Hahn.

El Elixir (Crónicas del Limbo I) de Cecilia Hahn: Reseña

Tras un primer capítulo que a modo de Prólogo, nos transporta a un tiempo pasado para revelarnos el eje sobre el que girará la trama de (seguramente) todos los volúmenes que compongan estas Crónicas del Limbo; los Portales a otros mundos y su estrecha relación con seres capaces de valerse de la magia para conseguir lo que se propongan independientemente de la moralidad de sus acciones.  La acción se desplaza a la actualidad donde se nos presenta a la protagonista de la historia, una escurridiza y habilidosa ladrona de guante blanco que ha sido contratada para apropiarse de un objeto bastante peculiar.  Una misión a todas luces sencilla, que se complica con la intervención de un misterioso hombre que altera sus planes frustrándola enormemente…pero solamente en un principio.

Tras este indeseable imprevisto, se sucederán las revelaciones a la protagonista sobre la existencia de una organización secreta que se encarga de velar por la buena relación entre los diferentes mundos, habitados por criaturas pertenecientes a cuentos , mitos e historias nacidas en la cultura popular.  Además de la existencia de híbridos, la progenie nacida a partir de la unión entre humanos e individuos originarios de otros mundos.  Una organización que contará con un significativo impedimento para cumplir con su misión, los delirios de un grandeza de un perseverante científico ¿o deberíamos llamarlo alquimista?  Quien pretende traer de vuelta a la vida a alguien muy importante de su pasado, un propósito que de lograrlo podría sembrar una época de caos y terror en todos los mundos conocidos y para el cual, nuestra protagonista resulta ser una pieza clave.

 

Siendo una lectura ligera, lo que no le quita ni un ápice de entretenimiento. El Elixir de Cecilia Hahn consigue dar una innovadora y fresca vuelta de tuerca a diversos recursos de las novelas de ciencia ficción y/o fantasía, tales como los viajes en el tiempo, el concepto de las Tierras Paralelas y la siempre sugerente dualidad entre ciencia y magia.  Si hubiera que ponerle una pega a esta excitante novela, son las numerosas líneas centradas en la relación amorosa de sus dos protagonistas. Una especie de parentésis que ni permite al lector averiguar más sobre la diversidad de criaturas que se pueden encontrar detrás de los portales, ni profundizar sobre las características sobrenaturales de los miembros de la organización secreta. No obstante, es quizá este relación sentimental la que sentará las bases para neutralizar la terrible amenaza que se cierne sobre todos los mundos. Y es que como bien dice la ley no escrita en las literatura fantástica que trata el tema de la magia, “no hay magia más fuerte que la del amor”.