Category: Deportes

El concepto de los Vasos Comunicantes, aplicado principalmente en el campo de la Física, estipula lo siguiente:

“Si un conjunto de recipientes están comunicados por su parte inferior  y se vierte un líquido homogéneo en cualquiera de ellos dejándolo en reposo.  Observaremos que, sin importar la forma o el volumen de los vasos la superficie superior del líquido alcanzará en todos ellos el mismo nivel”.

VASOS COMUNICANTES

A vueltas con los Vasos Comunicantes

Una teoría cuya aplicación fuera del campo de las ciencias, siempre me empeñé a relacionar con un equilibrio de fuerzas al que aspira, por norma, la naturaleza en pos de alcanzar la perfección, la armonía, la belleza… Una suerte de ajuste de la balanza que de ser extrapolable al mundo del deporte del balón y de las porterías, nos debería servir para entender la eterna dicotomía Barça-Madrid. 

Desde tiempos inmemoriales, o lo que es lo mismo,  desde que los programas deportivos inundan su programación con hasta el aspecto más trivial relativo a estos dos Goliaths del fútbol moderno. Las similitudes entre el equipo de Concha Espina y el más laureado de la Ciudad Condal, han dejado de ser excepcionales para convertirse en el pan nuestro de cada día. Una carrera de fondo que lejos de aminorar su marcha, ha adquirido una velocidad de crucero difícil de gestionar.

Hay quien dice que el punto de no retorno se alcanzó con la contratación por parte del equipo culé, del que dicen que es el mejor entrenador de la Historia de este deporte, Pep Guardiola. El detonante de una tiranía futbolística plasmada tanto en títulos como en un nivel de juego inolvidable, ejecutada con precisión gracias al talento y compromiso de un grupo de jugadores entre los que destacaron varios candidatos al Balón de Oro…quedando por encima de todos ellos, Lionel Messi.

Un astro de dudosa procedencia, ya que su partida de nacimiento asegura que es argentino pero su hacer en el campo indica un origen ubicado en los confines de la galaxia. Quien exhibiendo superioridad aplastante obligó al Real Madrid a fichar a golpe de talonario, su concepción de la cantera le impide hacerlo de otra manera, al único jugador (hasta la fecha) capaz de tratar de tú a tú en el terreno de juego al jugador de Rosario, Cristiano Ronaldo. Un golpe de efecto que no logró equilibrar las fuerzas lo suficiente, por lo que tuvo que agregarse a otras adquisiciones de relumbrón llamadas a neutralizar el equipo de ensueño confeccionado por el Barça. Con unos resultados como mínimo…cuestionables.

descarga (1) descarga (2) images (4) images (6) images (5) descarga

descarga (3) descarga (4)

No fue hasta la temporada 2013-2014 que esta técnica pareció surtir efecto, cuando el conjunto presidido por Florentino Pérez se alzó con su ansiada Décima Champions League mientras que el Barcelona no conseguía ningún título durante esa campaña. Una situación de desventaja que este último quiso revertir haciendo lo que llevaba tiempo sin hacer, despedir a un técnico tras una única temporada y desembolsar una cantidad mareante de dinero por un jugador top. 

descarga (5) descarga (6)

Unas decisiones que volvieron a colocarle por encima de su eterno rival obligando a éste a mover ficha. Una presión que fue manejada de la misma forma que se había hecho hasta ahora, imitando. En esta ocasión fue con la contratación de un hombre de la casa, capaz de transmitir valores a los componentes de la plantilla. Lo que al no funcionar de la manera esperada, derivó en la contratación de un entrenador carismático, representante de una de las etapas más exitosas del club y gloriosas del fútbol de los últimos 20 años.

images (7) images (8)

El tiempo dirá si estas últimas contramedidas llegaron a buen puerto y por consiguiente, forzaron al eterno rival a tirar de hemeroteca y reproducir los movimientos realizados por el mejor club del siglo XX.

 

Tras aquel 14 de junio de 1998, en el que con la insultante frialdad y efectividad que le caracterizó durante su tan dilatada como exitosa carrera, Michael Jordan se deshizo del enésimo perro de presa con la misión de contener su arsenal ofensivo. Agrandando más si cabe su leyenda con, a todas luces, el lanzamiento a canasta más emblemático del deporte inventado por James Naismith.

La NBA, se vio obligada a someterse a un arduo proceso de peregrinaje, en busca de una figura que aunase el carisma necesario para animar a jóvenes y no tan jóvenes de todo el mundo:

A imitar sus movimientos en la pista, comentar largo y tendido todas sus épicas actuaciones sobre el parqué, hacer de cualquier pieza de merchandising relativo a dicho jugador un artículo de exclusivo coleccionismo; en definitiva, hacer de la liga de baloncesto estadounidense-canadiense una competición de interés y seguimiento…cuanto más global, mejor.

Muchos fueron los llamados a recoger ese pesado a la vez que codiciado testigo, contando siempre con un potencial que no dejaba lugar a dudas sobre la certeza o idoneidad de la comparación. Desde deportistas salidos de las canchas de playground más míticas de Estados Unidos; a jugadores cuya infancia y adolescencia terriblemente complicadas les dotaba de un instinto de supervivencia vital para aspirar al trono del Reino del Baloncesto. Desde imitadores de alguna de las capacidades del 23 (12 y 45) de los Chicago Bulls; hasta llegar a una especie de impecable clon de todos sus movimientos y recursos técnicos, los cuales ejecutaba con pasmosa fidelidad. Pasando por especímenes cuya superlativa anatomía junto con su talento para el deporte de la canasta, les auguraba un triunfo indiscutible en tan complicada empresa.

1  2345

 

Y la totalidad de ellos fracasó en el intento, al olvidar o no dar el valor necesario a otro de los condicionantes de la exitosa carrera de “Dios disfrazado de jugador de Baloncesto”; el valor del equipo. Dado que  durante los más de quince años desde la última retirada * del jugador elegido en el draft de 1984 por detrás de Sam Bowie, numerosos candidatos a sucederle han dado muestras de no poner muchos esfuerzos y/o no saber potenciar las cualidades de sus compañeros, decantándose por atraer todos los focos de atención (los inherentes al juego y los que no) sobre su persona. Un modelo que si bien ha contado con honrosas y agradecidas excepciones, éstas siempre han carecido de; o bien una longevidad del proyecto que asentara los éxitos deportivos, o bien de contar con el favor unánime de los aficionados al deporte de la canasta.

detroit-pistons images (1) images images

 

Es ahí donde cobra importancia la irrupción en la NBA de Stephen Curry, quien en un principio sólo era conocido por haber heredado el talento de su padre para encestar desde más allá de la línea de 6´75 y contar con unos tobillos no lo suficientemente estables para aguantar una temporada de 82 partidos.

A día de hoy se ha convertido en el principal representante de ya no sólo una forma de entender y practicar el baloncesto el “small ball”, sino también en máximo embajador de la competición. Consiguiendo a desbancar al mismísimo “hijo predilecto de Akron” como camiseta más vendida. Todo eso sin ser el mejor pagado de su plantilla o recibir el MVP en sus primeras Finales disputadas. Un claro ejemplo de que a pesar de los numerosos highlights que nos brinde tras cada partido en el que se viste la elástica de los Warriors, con lo que nos quedamos quienes tenemos la suerte de presenciar sus hazañas es que le acompañan una serie de jugadores capaces de liderar una franquicia por sí mismos, pero que le consideran como un líder nato.

Por ahora es el máximo responsable de que el equipo de la bahía de Oakland enamore con su juego, haya logrado el mejor arranque de la historia en la competición que participan, que olvidemos la ausencia en el banquillo por enfermedad de su entrenador titular y que las gestas de auténticos titanes de este deporte como Russell Westbrook, Kevin Durant, Tim Duncan, Kawhi Leonard, James Harden, Lebron James, Paul George…nos sepan a poco.

Ya lo dice la persona que mejor le conoce, nada más y nada menos que él mismo.

1a545a916fcb5c9ab5f1a9d4719038a3

A propósito de Michael Jordan

* Me he tomado la libertad de considerar la etapa de Michael Jeffrey Jordan en el equipo de la capital estadounidense, como un periodo de tiempo perteneciente a una realidad paralela con una escasa relación con la nuestra.