Category: Fantasía

Corría el año 1997 cuando Luc Besson impulsaba género de la “space Opera” con su aclamada El Quinto Elemento. Una película de la que se comenta (las malas lenguas) que no pudo alcanzar todo su potencial visual. Debido principalmente, a la inexistencia de una tecnología capaz de plasmar al detalle la imaginación del director francés, en lo que a razas alienígenas se refiere. Una cuenta pendiente que parece haberse saldado con Valerian y la ciudad de los mil planetas.

Valerian y La Ciudad de los Mil Planetas-Reseña

La cinta, como ya hemos avanzado, es una delicia visual. Así lo confirman sus primeros diez/quince minutos en los que asistimos al día a día de un planeta lejano. Tan hermoso como sencillo en sus costumbres y/o ritos sociales. Una cautivadora rutina que se verá alterada por la caída del cielo de grandes naves espaciales. Las cuales destruirán el planeta y se cobrarán la vida de un ser muy valorado para los habitantes del planeta.

En otro rincón del Universo un intrépido agente de policía espacial, Valerian, se despierta tras soñar con dicho planeta. Un pensamiento que debe apartar de su mente para cumplir con la misión encomendada, junto a su compañera Laureline.  Tras recuperar un objeto de vital importancia para sus superiores, no sin antes coincidir con seres a los que vio en sueños. Valerian y Laureline volverán a su hogar para enterarse de su más que probable inminente destrucción. Un destino que harán todo lo posible por evitar. No sin antes, conocer la verdadera naturaleza de su superior directo y poner a prueba su “relación”.

 

                                      La grandeza de lo sencillo

En los tiempos cinematográficos actuales en los que se compaginan hasta provocar el aburrimiento términos como:

Tono maduro, fidelidad al material original, adaptación libre, visión moderna de los personajes…

A veces da la sensación de que lo que se quiere es camuflar la ausencia de un guión mínimamente trabajado.  Una justificación plausible para el comportamiento y reacciones ante las circunstancias de los personajes.  La cual puede ser básica o estilosamente enrevesada, pero coherente desde el principio hasta el final.

Es por eso que debemos valorar Valerian y la ciudad de los mil planetas por ser capaz de firmar cheques argumentales que puede pagar. Valiéndose de:

Una afrenta del pasado que debe ser reparada. Un secreto que cual esqueleto en el armario no debe salir a la luz pase lo que pase. El típico tipo duro que  sólo necesita dejar que su corazón venza a su indecisión.  La típica chica dura que sólo precisa de confianza para dejarse llevar por su corazón.

 

 

Lo mejor: El cameo de cierta estrella de la música.

Lo peor: El escaso tiempo en pantalla de Clive Owen.

Primera lectura de Gema Bonnín en la que me embarco y la apuesta no podría haberme salido mejor. Y es que, con una presentación de los eventos a la altura de las obras  más reputadas del género fantástico.  La autora consigue eso que todo escritor busca pero pocos logran. Sumergir al lector en su mundo creado para la ocasión, obligándole sin que éste se percate de ello…a volver. Una exitosa misión, especialmente cimentada en la elección de la protagonista. Carlais, una joven de apariencia frágil e incluso inocente,pero voluntad de hierro. Que sirve para constatar lo que ya ha sido demostrado con creces. Ellas también saben, pueden y deben…llevar el peso de una novela.

Legado de Reyes-Heredera: Ellas también pueden...y deben

La joven Carlais, arrancada del seno de su familia a una edad demasiado temprana. Se verá forzada a elegir entre la única vida que conoce y la que está destinada a llevar. Saber escoger a sus aliados, anticiparse a las acciones de sus rivales y adquirir experiencia será vital para su supervivencia. Y por extensión, la del lugar que la vio nacer y crecer.

Conspiraciones en la corte, lealtades inquebrantables, inesperadas revelaciones sobre linajes, sentimientos incontrolables se sucederán a un ritmo frenético. Obviamente, todo esto con un único hilo conductor, Carlais. Quien deberá en primer lugar, demostrarse a sí misma de qué pasta está hecha.

 

Se nace…pero también se hace

He aquí la esencia de la novela, próximamente biología (espero y deseo). Porque si descubrir de quién es hija, provoque bloqueos mentales y temblores de rodillas en Carlais. También es verdad, que a pesar de su corta edad su capacidad para adaptarse a un entorno desconocido hasta el momento para ella. Queda fuera de toda duda. Una habilidad que le hará ganarse el favor de la gente, por un lado. Y el odio más visceral de quienes no desean verla triunfar, por el otro.

 

Gema Bonnín nos concede una invitación a su paraíso creativo, un lugar donde la frescura y la naturalidad predominan. De la misma manera que un mensaje positivo que aboga por la igualdad y la libertad en su sentido más puro y bienintencionado. Convirtiéndose sin que apenas (sus lectores) nos demos cuenta, en una dispensadora de historias indispensable.

Quinta entrega de la antaño revolucionaria saga cinematográfica de piratas, acción y aventuras. Cuya primera parte pudo revivir dicho género tras el estrepitoso fracaso de La Isla de las Cabezas Cortadas. Sin embargo, tras 14 años era previsible un estancamiento argumental si no se renovaban caras y/o tramas. Y es que, si tenemos que ser sinceros, lo más destacable de La Venganza de Salazar es no ser más que un refrito o apaño de cabos sueltos del resto de entregas. Una afirmación que no dice nada bueno de este Blockbuster estadounidense. A pesar de contar con actores de la talla de Johnny Depp, Javier Bardem y Geoffrey Rush. Lo que no hace sino confirmar que hasta los piratas necesitan un lavado de cara, de vez en cuando.

Piratas del Caribe 5 - Reseña - El Guión Confiable

 

Un niño cuya habitación  está plagada de papeles que recogen todos los Mitos y Leyendas marinos, se escapa de casa para salir navegar. Una vez en alta mar se zambulle ayudado por un saco de rocas, hasta llegar al Holandés Errante. Navío maldito ahora bajo el control de su padre, Will Turner. El niño, llamado Henry, asegura poder liberar a su padre de su maldición.  Buscando y encontrando el Tridente de Poseidón. Una tarea que su padre considera imposible de realizar, por lo que manda a su hijo de vuelta a casa. Ordenándole, además que se olvide de él y se aleje del mar.

Pasando por alto el hecho de que un niño de no más de diez años se escape de casa en medio de la noche para salir a navegar. La introducción a uno de los principales protagonistas de la película cumple con creces. No fuimos pocos quienes echamos de menos a Orlando Bloom en su cuarta entrega, por lo que volver a verle es de agradecer. Lógicamente, también escuchamos el nombre del auténtico peso pesado de la saga Jack Sparrow. Un personaje (actor) por el que vale la pena pagar una entrada de cine.

Años más tarde, Henry Turner intenta ser un marine de bien. Algo que no ha conseguido hasta la fecha dado la situación en la que se encuentra, remero. El buque en el que se encuentra intenta dar caza a unos piratas, persecución que les lleva al Triángulo Maldito. De lo que Henry se da cuenta intentando avisar a sus superiores, quienes le encierran por traidor. Una vez dentro del triángulo la embarcación de marines observará como todos sus tripulantes serán masacrados. A excepción de un Henry Turner que deberá entregarle un mensaje a Jack Sparrow, Salazar quiere saldar su deuda.

Por otro lado, una mujer astrónoma y horóloga llamada Caryna Smith es acusada de brujería y a punto de ser ejecutada. Una condena que elude escapándose de la cárcel, cruzándose en su huida con un Jack Sparrow que acaba de robar un banco. Un plan bien concebido pero penosamente ejecutado, lo que le supone el abandono de su tripulación. Un duro golpe anímico que le lleva a intercambiar su preciada brújula por una botella de ron, acto que libera a Salazar de su cautiverio. Por si  fuera poco, Jack también será capturado por la marina y condenado a muerte junto con Carina. Únicamente, la aparición de Henry Turner salvará al Pirata y la astrónoma de la muerte. Una vez hechas las presentaciones, se fijarán como objetivo encontrar el Tridente de Poseidón para derrotar a Salazar.

Sin negar que es un innegable soplo de aire fresco la presentación de Caryna como “mujer de ciencia” en una sociedad machista. El hecho de que no se le haya concedido otra responsabilidad que la de cartógrafa del grupo, deja el trabajo a medio hacer. Pues toda la carga de combates sigue siendo llevado por los varones piratas. Asimismo, que nos encontremos de nuevo, un trío formado por Jack Sparrow, un Turner y una mujer. Evidencian que como si se tratase de una partida de póker, el estudio ha apostado la suerte de la película al tirón mediático de Johnny Depp. Sin esforzarse lo más mínimo por ofrecer nada más.

Salazar ha empezado a hacer lo que más le gusta, cazar y matar piratas. Y el Capitán Héctor Barbossa se ofrece a echarle una mano en su búsqueda y captura de Jack Sparrow. Tras una breve explicación sobre los motivos de la rivalidad entre marine español y el capitán desaliñado. Cuando todo indica que la  habilidad escapatoria de este último va a dejar de tener efecto. Su llegada a una isla y el percatarse de que ni Salazar ni sus hombres pueden tocar tierra firme, le permite seguir respirando. Hasta el punto de concederle la oportunidad de que un inesperado aliado, Barbossa, le devuelva su barco y se ofrezca a ayudarle para derrotar a Salazar.

Llegados hasta este punto de la película es cuando podemos confirmar que Johnny Depp es muy bueno, pero no tanto. Ni una persecución marítima por parte de unos marines y tiburones muertos  vivientes. Tampoco la recuperación para la causa de la embarcación por excelencia de la saga, la Perla Negra. Mucho menos la colocación de una mujer como pieza clave para la resolución del misterio final. Son capaces de aportar la sensación de que se está visualizando un contenido original y/o arriesgado. Mención aparte merece la reinvención de cómo la Brújula de Jack Sparrow acabó en las manos de éste. ¿Es que nadie piensa en Tía Dalma?

El mapa que no puede ser leído por ningún hombre es descifrado por Caryna y el Tridente es encontrado. Cuando están a punto de obtenerlo, Jack y la astrónoma ven como Salazar en el cuerpo de Henry se lo arrebata.  Comienza una lucha desigual, o mejor dicho, un disfrute sádico de Salazar en la tortura de Jack Sparrow. Afortunadamente, entre Henry y Caryna averiguan la forma de acabar con la ventaja del marine “no muerto”, rompiendo el Tridente. Salazar y sus hombres vuelven a ser humanos, lo que implica que piden morir. Un destino que intentan evitar escapando junto con Jack, Henry y Caryna pero que evita Barbossa. Quien se sacrifica tras revelarle a la horóloga que ella es su hija perdida.

Con el enemigo vencido y sin la posibilidad de seguir atormentándoles, Jack recupera la Perla Negra y su brújula. Caryna acepta su legado. Y Henry…espera la llegada de su padre, quien no puede evitar sentirse orgulloso de su hijo.

En algún momento Hollywood decidió quedarse con lo peor de la gestión de un club deportivo y llenar sus películas de nombres. Sin molestarse lo más mínimo en dotarles de un armazón sólido con el que justificar su caché y presencia en pantalla. Una costumbre que empieza a remplazar guiones elaborados por espacios de lucimiento para actores o actrices con ganas de justificar un paseo por una alfombra roja. Y por consiguiente, convierte a todas las superproducciones en un claro ejemplo de la siguiente máxima. “Venceréis, pero no convenceréis”.

 

Cada vez es más común ver libros escritos con el fin de aportar información extra a una saga literaria. Normalmente, ubicados en un espacio temporal previo al que se narra en la historia principal. Un recurso que a pesar de emplearse en historias con muchos frentes abiertos y explotables, no siempre sale bien. Véase el caso de lo que cierto dueño de un rancho, hizo con lo que aconteció hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana… Dardos envenenados aparte, quizá la fórmula exacta para elaborar una precuela convincente además de sugerente, no exista. Y solamente el grado de implicación del lector, o entendido de la obra en sí la apruebe o la suspenda. Un veredicto que he querido posponer, empezando por el libro más lejano en el tiempo de “La tienda Secreta”. Aquel que narra el nacimiento de la Casa Fauré y descubre el apasionante mundo de los anticuarios.

La Tienda Secreta "Orígenes"-En Defensa del Anticuario

 

La historia se centra en la figura de Jean-Jacques Fauré. Un hombre al que la buena suerte le esquiva a pesar de su buen corazón. Un carácter y actitud ante la vida con el que no puede costearse unas condiciones de vida mínimamente decentes.  Y que acaba derivando en un ultimátum por parte de su mujer cuando ambos se convierten en padres.  Una nueva situación que supondrá su partida de Francia para trabajar en España, Alicante.

No obstante, Monsieur Fauré no está hecho para el tedioso trabajo de oficina. De ahí que retome ocultándolo a su mujer y jefe (suegro), retome su pasión como Anticuario. Una ocupación que aunque hasta la fecha no ha dado frutos, podría proveerle de todo lo necesario para que su familia no se avergüence de él.

Desafortunadamente, el precio a pagar por el reconocimiento mundial como Anticuario y la creación de la Casa Fauré es muy alto. Razón por la que Jean-Jacques se verá obligado a elegir entre sus sueños y su familia.

 

El material del que están hechos los sueños

Un slogan publicitario que podría atribuirse a la esencia de esta novela-precuela. Monsieur Faure tiene un sueño, una ambición sana y admirable por la que considera que cualquier esfuerzo vale la pena. Entendiendo como esfuerzo, el renunciar a un salario fijo cada mes y un ritmo de vida aburrido y predecible. El sabor de la aventura y la ruptura con la monotonía son alicientes demasiado atractivos como para dejarlos pasar. Más aún cuando con  tu soñada profesión, la de Anticuario en este caso, puedes obtener todo con lo que una vez soñaste.

Independientemente de los tintes fantásticos de los que goza esta novela. Debemos destacar la defensa que realiza a capa y espada de la búsqueda de la felicidad. La cual aunque desgraciadamente no es eterna, aporta un significado vital a nuestra existencia. Y es capaz de compensar todo lo negativo que nos pueda pasar.

Sin más dilación, desde aquí mi enhorabuena a Eugenio Prados. Por lo bien concebida que está esta novela y (muy probablemente) las siguientes de esta saga.

 

Cuando uno se dispone a retomar la lectura de una saga literaria del género fantástico y juvenil. Es inevitable temer por el descenso en la calidad de la trama en cuestión, a medida que se avance en los tomos que la abarquen. Puesto que, no son pocos los autores que contando con una facilidad envidiable para crear un Universo a partir de su imaginación.  No logran dotarlo de la cohesión y coherencia esenciales para convencer al gran público.  Unos malos augurios que no tendrían porqué verse relacionados con las andanzas del Pueblo Senoca, en la segunda parte de los Dioses Áureos, Rebelión.

 

Rebelión (Los Dioses Áureos, libro 2) de Pedro Urvi -Reseña

Las consecuencias  de la fuga de la Ciudad Eterna por parte de los Héroes, no se hacen esperar. El pueblo Senoca ve, gracias a ellos,  respondidas sus plegarias de salvación y fin de sus penurias. Aunque también, los Dioses Áureos querrán apagar  cuanto antes,esa llama de esperanza que amenaza con propagarse.  Un juego de poderosas voluntades del que ni Kyra ni Ikai, podrán escapar. Puesto que, tal y como averiguarán, su linaje es nexo de unión entre Senocas y Dioses, lo quieran o no.

A lo largo de las páginas de Rebelión, apreciaremos:

Como quienes se creían aliados acaban convirtiéndose en involuntarios traidores. A seres tan misteriosos como poderosos, no acaban siendo tan peligrosos como parecen.   Ciertos sacrificios, a primera vista innecesarios, que acaban desembocando en el empujón que toda causa justa precisa. Pero por encima de todo, seremos testigo de como con el único propósito de proteger a quienes más se quiere,  cualquiera puede convertirse en un Héroe. Sin importar para lo que esté destinado o sus limitaciones.

En Rebelión , Pedro Urvi, lanza una declaración de intenciones sobre la máxima que debería seguir (siempre) una novela del género. La representación de un alzamiento contra un orden establecido, injusto a todas luces. Plasmando una necesidad básica, la obtención de unas condiciones de vida dignas y prósperas. Un objetivo para el que jamás debe de existir un escollo insalvable.

Haríamos bien, pienso yo, en intentar trasladar este afán al mundo real.

Siempre he pensado que quienes nos criamos o nacimos en los ochenta; tenemos la sana costumbre de hacer pasar, sin poder o querer evitarlo, por un exhaustivo control de calidad a cualquier producto de entretenimiento relacionado con la fantasía o la ciencia ficción que optamos por leer o visualizar. Un minucioso análisis que intuyo se debe a un deseo de reproducir las mismas sensaciones que obras de los géneros anteriormente citados provocaron en nuestra niñez y/o juventud.  Es este un proceso de búsqueda que si bien acaba resultando la gran mayoría de veces agotador e infructuoso, en contadas ocasiones desemboca en un  placentero viaje a nuestro particular “Aquellos Maravillosos Años”…por lo menos en lo que concierne a quien escribe estas líneas, quien ha quedado gratamente satisfecho tras la lectura de Niebla y el Señor de los Cristales Rotos.

 

Niebla y el Señor de los Cristales Rotos de César García-Reseña

 

Dos hermanas intentan soportarse mutuamente durante una lluviosa noche parisina, cuando la aparición de una figura misteriosa de dudosas intenciones para con una de ellas. Les revela la existencia de un libro cuyo contenido narra unos acontecimientos difíciles de definir como fieles a la realidad. Debido a la mezcla de escenarios y épocas tan propios de la cultura general como la República Checa previa a la Segunda Guerra Mundial con una especie de dimensión paralela a la nuestra donde la magia es inherente a todo ser vivo. Como comprobarán Hans y Nina quienes por azares del destino se ven obligados a viajar al mundo de Dentro en compañía y bajo supervisión del tan enigmático como resolutivo, Niebla.

Con una visión un tanto desenfada y bastante gamberra de las criaturas mágicas de siempre, César García nos presenta un mundo lleno de posibilidades para sus habitantes aunque con una jerarquía social y política bien estructurada. Donde, como marcan los canones, una amenaza se cierne sobre él con una virulencia tal que la supervivencia de dicho mundo y su paralelo peligran. Y únicamente la valentía y fuerza de voluntad de Niebla parece ser capaz de revertir esta situación, aunque para ello tendrá que vencer a los temibles capas negras y a algún que otro rival de igual o maor peligrosidad.

Magia a borbotones, gatos que hablan con una labia y poder de seducción que harían palidecer a Don Juan de Marco o a Casanova, brujas, druidas, Señores del Tiempo, hechizos irrompibles, triángulos amorosos…son sólo algunos de los elementos que utiliza César García para llevarnos de vuelta a aquella época en la que los cuentos de hadas y sus personajes tenían la capacidad de traspasar la pantalla o las páginas de un libro.

La vida en la Tierra de Durn sigue su curso y aunque tras la caída del Emperador Vosper todo parecía indicar lo contrario, la paz y la prosperidad todavía son dos objetivos complicados de alcanzar en esos parajes. Comenzando la novela cinco años después de la derrota del Emperador Inmortal, los hechos nos llevan a la ciudad de Parthos ubicada en las Arenas de la Muerte, donde el siempre alerta Tallin y su fiel dragón Duskeye ayudan en la vigilancia de las puertas de la ciudad. Un procedimiento rutinario que deja de serlo cuando se intercepta a un simple vendedor ambulante con un bote del letal Aceite de Kudu, líquido que con una sola gota puede acabar con la vida de varios hombres, mayoritariamente empleado por los miembros de la Orden Balborita.

La Maldición Balborita de Kristian Alva: Reseña

A partir de ese momento, personajes a los que ya conocemos de anteriores tomos de la saga retornan, tales como Sela y su dragona Brinsop, el vidente Chua y la longeva Starclaw,  la mortífera Skera-Kina y la manipuladora Bolrakei…para bien servir de apoyo o bien  apretar las tuercas del protagonista absoluto de la trama, el enano mestizo Tallin. Quien tomará el relevo de Elias y su poderoso dragón como defensor activo de los valores de la Justicia y la búsqueda de la verdad, indispensables en todo héroe que se precie.

Con La Maldición Balborita, Kristian Alva recupera algunos de los recursos propios de la Literatura Fantástica que mantienen al lector atento a cada línea de cada página e incapaz de abandonar la lectura hasta finalizar el libro, hablamos de una explicación detallada de ciertos aspectos de la cultura de los dragones, referencias continuas a la tensión acumulada durante generaciones entre las diferentes razas que habitan en el mismo territorio, enemigos cuyo trasfondo psicológico es mayúsculo al igual que su reticencia a morder el polvo y por encima de todo la esperanza de que por muy mal que pinte el panorama…aquello por lo que se lucha por más imposible que parezca, puede hacerse realidad.

 

 

 

Una de las apuestas seguras en todo lo que concierne a la literatura fantástica, es y siempre será la presencia en sus páginas de la criatura más poderosa y majestuosa del género, el dragón. A veces concebido como un arma de destrucción de destrucción masiva capaz de conceder al instante la victoria a uno de los bandos implicados en la batalla, en otras presentados como seres con la habilidad de detectar la magia y a sus usuarios colaborando estrechamente con ellos. Combinando la sabiduría que les proporciona su longevidad con una disposición a la lucha difícil de encontrar en otros seres fantásticos. Temidos a la par que venerados, custodiados a a la par que perseguidos. Por lo que nunca, nunca…pasan desapercibidos. Un conjunto de características que esperaba encontrar de una forma u otra en Los Dragones de Durn, el primer libro de la saga fantástica escrita por la autora Kristian Alva.

Los Dragones de Durn de Kristian Alva: Reseña

Elías es un joven aspirante a curandero del pueblo donde vive, gracias en gran medida a la enseñanzas (mayoritariamente mágicas) de su abuela Carina con quien se ha criado prácticamente desde que nació. Una profesión que no sin esfuerzo, ha conseguido que le reporte el respeto del resto de habitantes de su pueblo. Y que desarrolla durante el día, a la vez que por las noches sueña (inexplicablemente) con dragones.

Mientras los dos curanderos lidian como el resto de Durn con la escasez de alimentos que asola a todo el reino, provocada por el afán de conquista del avaricioso Rey Vosper. Elías, en una de sus habituales búsquedas de hierbas medicinales encuentra una piedra preciosa que su abuela reconoce como una gema de dragón. Instándole a que se deshaga de ella dejándola exactamente donde la encontró, orden que el joven desobedece al intentar venderla para contar con más dinero para comprar comida. Una irresponsabilidad que paga con la muerte de su abuela, quien se sacrifica para salvarle la vida ante la llegada de soldados imperiales en busca de un joven en posesión de una gema de dragón. Durante su huída la cual obedeciendo al último deseo de Carina tiene como destino el Sauce Venerable, un punto de llegada que Elías cambiará tras toparse con Thorin, un amable enano con numerosos contactos por todo Durn que le revelará varios aspectos de la vida de su abuela que él desconocía y que (sobretodo) jamás se hubiera imaginado.

La historia de Elías (seguramente en próximos libros de esta saga) se cruzará con la del Rey  Mitca de Parthos, una de las pocas porciones de terreno de Durn libre de las manos de Vosper y la única que da cobijo a los jinetes de dragones aún con vida. Una predicción sencilla dado que Carina ha trabajado durante años como informante de los enemigos declarados del Imperio, siendo el contenido de su última carta el hallazgo de la gema de dragón. Este descubrimiento provocará que el dragón Duskeye y su jinete el enano Tallin, partan en busca de la gema para averiguar qué sucedió realmente con sus propietarios.

 

Con una inmejorable presentación de los acontecimientos previos al punto de partida de la saga, Kristian Alva nos introduce la Tierra de Durn. Siguiendo todas y cada una de las reglas imprescindibles para que la trama cuaje. Sorprendiendo la simple mención del antagonista de la historia, el ambicioso Vosper, privando al lector de una simple línea de diálogo suya para hacernos una idea más sólida de su (nula) catadura moral.  Una decisión que podríamos atribuir a la necesidad de dedicar cuantas más páginas mejor a una pequeña parte de los involucrados en la inminente guerra en Durn, quienes seguramente estarán llamados a convertirse en piezas básicas del bando en el que formen parte. No obstante, los cimientos de lo que se ha confirmado como más que exitosa saga son difíciles de pasar por alto, como por ejemplo la existencia de orcos y  duendes, aunque sobresale la presencia de una letal raza de mercenarios que o acaban con su objetivo o se quitan la vida, los Balboritas.

Para abreviar, Los Dragones de Durn con un lenguaje directo y preciso, desprende en cada página la épica y la heroicidad de las grandes obras de la literatura fantástica. La lucha contra el destino en forma de profecía, linajes de defensores de la justicia y la libertad, mentores cuyo legado perdura en el tiempo, hábiles guerreros que no están del todo seguros de que su adiestramiento les haya preparado para lo que está todo por venir.  Si estos condicionantes despiertan vuestro interés no dudéis en haceros con un ejemplar de este libro, me juego un viaje a lomos de un dragón  que satisfará todas las expectativas que os hayáis fijado.

 

 

 

 

¿Elfos y demás criaturas mágicas que habitan entre los humanos sin que reparemos en ellas? ¿Seres mitológicos con familiares en nuestro mundo a los que visitan de vez en cuando? ¿Malvadas hechiceras difíciles de matar? ¿Portales a otros mundos bajo estrecha vigilancia de organizaciones secretas? ¿La posibilidad de obtener la vida eterna y/o la inmortalidad? ¿Monstruos cuya procedencia se debate entre el resultado de un hechizo y experimentos científicos fallidos? Éstos son solamente algunos de los adictivos licores literarios mezclados con envidiable saber hacer en esta coctelera con forma de novela llamada El Elixir, el primer volumen de las Crónicas del Limbo, un libro escrito por Cecilia Hahn.

El Elixir (Crónicas del Limbo I) de Cecilia Hahn: Reseña

Tras un primer capítulo que a modo de Prólogo, nos transporta a un tiempo pasado para revelarnos el eje sobre el que girará la trama de (seguramente) todos los volúmenes que compongan estas Crónicas del Limbo; los Portales a otros mundos y su estrecha relación con seres capaces de valerse de la magia para conseguir lo que se propongan independientemente de la moralidad de sus acciones.  La acción se desplaza a la actualidad donde se nos presenta a la protagonista de la historia, una escurridiza y habilidosa ladrona de guante blanco que ha sido contratada para apropiarse de un objeto bastante peculiar.  Una misión a todas luces sencilla, que se complica con la intervención de un misterioso hombre que altera sus planes frustrándola enormemente…pero solamente en un principio.

Tras este indeseable imprevisto, se sucederán las revelaciones a la protagonista sobre la existencia de una organización secreta que se encarga de velar por la buena relación entre los diferentes mundos, habitados por criaturas pertenecientes a cuentos , mitos e historias nacidas en la cultura popular.  Además de la existencia de híbridos, la progenie nacida a partir de la unión entre humanos e individuos originarios de otros mundos.  Una organización que contará con un significativo impedimento para cumplir con su misión, los delirios de un grandeza de un perseverante científico ¿o deberíamos llamarlo alquimista?  Quien pretende traer de vuelta a la vida a alguien muy importante de su pasado, un propósito que de lograrlo podría sembrar una época de caos y terror en todos los mundos conocidos y para el cual, nuestra protagonista resulta ser una pieza clave.

 

Siendo una lectura ligera, lo que no le quita ni un ápice de entretenimiento. El Elixir de Cecilia Hahn consigue dar una innovadora y fresca vuelta de tuerca a diversos recursos de las novelas de ciencia ficción y/o fantasía, tales como los viajes en el tiempo, el concepto de las Tierras Paralelas y la siempre sugerente dualidad entre ciencia y magia.  Si hubiera que ponerle una pega a esta excitante novela, son las numerosas líneas centradas en la relación amorosa de sus dos protagonistas. Una especie de parentésis que ni permite al lector averiguar más sobre la diversidad de criaturas que se pueden encontrar detrás de los portales, ni profundizar sobre las características sobrenaturales de los miembros de la organización secreta. No obstante, es quizá este relación sentimental la que sentará las bases para neutralizar la terrible amenaza que se cierne sobre todos los mundos. Y es que como bien dice la ley no escrita en las literatura fantástica que trata el tema de la magia, “no hay magia más fuerte que la del amor”.

 

En una de mis cada vez menos frecuentes, discusiones sobre cine con un buen amigo y mejor crítico de cine.  Surgió el intercambio de cuerpos como uno de los temas que inundaron gran parte de la taquilla del cine de los 80, para convertirse en recurso residual en producciones cinematográficas de décadas posteriores. Destacando por encima de todas, una que bajo nuestro humilde punto de vista ofrecía una amable revisión del complejo de Peter Pan aderezada con una particular exploración del indomable mundo de los deseos cumplidos. La película en cuestión era Big (Quisiera ser grande).  

Cine de los 80-Big (Quisiera ser grande)

Cine de los 80-Big (Quisiera ser grande)

Empezando por una obviedad, la que atañe a a la calidad actoral del dos veces ganador del Oscar, Tom Hanks, quien desde su primera aparición en pantalla nos ayuda y mucho a conectar de inmediato con nuestro niño o pre-adolescente interior. No deberíamos obviar las múltiples cuestiones planteadas por la cinta a cada cual más transcendental. Ya que, siendo el desencadenante de la trama una llamada de auxilio para acabar con una existencia insoportable por más tiempo. La especie de Tierra Prometida a la que arriba el protagonista de la historia al ver su deseo concedido es sin lugar a dudas, cualquiera menos la soñada o imaginada. Una desilusión que implicará, como mínimo, considerar la propuesta de dejar las cosas tal y como estaban en un principio.

Cine de los 80-Big (Quisiera ser grande)

Cine de los 80-Big (Quisiera ser grande)

Y básicamente, esa es la esencia del film. El tirar por tierra, desmitificar, rebajar o bajar de su pedestal la creencia de que lo que sea que obtengamos como respuesta a nuestras plegarias por más justificadas que éstas sean, no tiene porqué ser lo más conveniente para nuestros intereses. Una lección que vas aprendiendo con el paso de los años, al percatarte de que ninguno de tus jefes será jamás tan comprensivo y alentador como Mcmillan y  que no te resultará tan fácil deshacerte de indeseables como Paul Davenport. Seguramente, el precio a pagar por encontrar a  compañeros de fatigas de la talla Billy y Susan.  Un proceso constante e interminable el de crecer y/o madurar que nos permite valorar con la importancia que merecen lo vivido, una vez que nos atrevemos a echar la vista atrás. Un ejercicio el cual recomiendo encarecidamente, las sonrisas cómplices son impagables.