Category: Iron Man

Fue allá por el 2002 cuando tuvimos la posibilidad de ver por primera vez en pantalla grande, al trepamuros por excelencia. Una quincena de años que nos ha llevado a conocer a dos “Tío Ben” y dos “Tía May”. Además de dos Harry Osborn, dos Gwen Stacy y…tres “Peter Parker” aka Spiderman. Una variedad de actores y actrices para mismos papeles que ha exprimido la gallina de los huevos de oro.  O eso era lo que muchos pensábamos hasta la aparición de dos conceptos clave. Kevin Feige y Universo Compartido. Una especie de tierra prometida dónde las opciones de desarrollo del Hombre Araña se volverían infinitas. Algo que a fin de cuentas, quienes conocemos al amigable vecino, incluíamos en nuestras oraciones.

Spiderman : Homecoming-Cuestión de Peajes y Tarifas

La Casa de las Ideas…lo hizo de nuevo

Las plegarias de los fans fueron escuchadas, lucrativo acuerdo entre compañías mediante. Por ese motivo, había que ofrecerles aquello que tanto deseaban en un formato no visto hasta la fecha. Una presión añadida de no defraudar a quienes te han colocado en tu posición privilegiada.  Puesto que, de su satisfacción depende tu estabilidad. Una situación tremendamente exigente que requería de una respuesta contundente e inequívoca. Objetivo conseguido con el enfoque aportado para  esta tercera versión de la víctima de la araña radioactiva.

Uno de los puntos débiles de las anteriores sagas, fue el escaso protagonismo de la etapa estudiantil de Peter. Una época, la del Instituto, que en los cómics resulta ser la base de la personalidad de Spiderman. Y que por razones de coherencia contemporánea debía plasmar la multiculturalidad. Un proceso social no exclusivo de New York, si no de gran parte de las ciudades del “primer mundo”. Una diversidad a la que se debe reconocer sus aciertos y sus fallos. Como el de privarnos de un Flash Thompson más apegado a su homólogo de las viñetas. Insisto, no por su etnia sino por su irreconocible personalidad.

La puesta en escena y desarrollo del villano, piedra en el zapato del MCU hasta la fecha, es elaborada.  Un adjetivo que había costado utilizar en alrededor de 15 películas, sin que ello repercutiera la taquilla y crítica. Pero que cual pesada losa, no hacía sino evidenciar los problemas de Marvel en construir archienemigos mínimamente creíbles. Así pues, nos encontramos con un “emprendedor” forzado a quebrantar la ley para asegurar la supervivencia económica de su familia.  Un Robin Hood del siglo XXI que tiene la mala suerte de vender armas de destrucción masiva a matones de barrio. Un pequeño detalle que llena sus bolsillos, pero que convierte a New York en una zona de guerra.

MCU…¿”conejillo de Indias”?

Y como plato principal, el porqué todo vale en esta película. La ubicación de Spiderman como pieza de algo más grande. Un universo compartido en el que la colaboración con Iron Man, (justa y no cargante) membresía de los Vengadores…es posible. Una realidad que nos permite imaginar que otr@s descarriad@s de Marvel vuelvan a casa, si el éxito está asegurado.

 

De ahí que lo más importante de esta película no es su calidad, sin lugar a dudas  aceptable. Sino el puñetazo en la mesa que conlleva. Al mandar el siguiente mensaje: “puede que os cediéramos los derechos de algunos de nuestros personajes anteriormente, pero ahora sabemos cómo explotarlos mejor que nadie. Si queréis partir ganancias, ya sabéis lo que hay que hacer”.