Category: Superhéroes

Y a la cuarta entrega (tercera según dónde ubiquemos Man of Steel) el DCEU convenció a crítica y público. Un momento que los más viejos del lugar asegurábamos que moriríamos sin llegar a ver. Pero que finalmente ha ocurrido. Eso sí,  recurriendo a uno de los métodos menos utilizados en el cine actualmente. Centrarse en el cómo y el por qué; antes de en el qué y el quién. Y es que, sabiendo de antemano el nombre de la protagonista Diana de Themiscyra; hija de Hippolita, Reina de las Amazonas. Destinada a ser la mejor luchadora del pueblo guerrero por excelencia en la mitología griega. Lo que ha querido recalcar la cinta es su travesía por el corrupto mundo de los “hombres”. Y la razón de su influencia en su habitual forma de ser y proceder.

Wonder Woman-Simple y Sencillamente, Diana

 

No es país para hombres

Pues sí, pero no. Me explico. En una sociedad actual en la que el rol de la mujer no es el que debería. Y entendemos cómo el que debería el de aquel que le coloca en igualdad de condiciones ante el hombre. Diana está llamada a dar voz a esa corriente que aboga por hacer desaparecer diferencias o clichés por el sexo al que se pertenezca. La princesa Amazona es magnánima a la par que irreductible. Bondadosa a la vez que implacable. Con el oprimido y el opresor, respectivamente. Una complejidad emocional que nada tiene que envidiar a la de otros superhéroes varones. Un dato que no se difunde tanto como debería. Privándonos (seguramente) de disfrutar de historias de la talla de ésta, dirigida con maestría por Patty Jenkins.  En resumen, por supuesto que es importante que mujeres creen y/o lleven la voz cantante en grandes producciones.  Tanto o más que el gran público, mayoritariamente masculino, consuma esos contenidos.

 

No es la luz, estúpid@s

Pues sí, rotundamente y sin matizaciones. Porque si en anteriores entregas del DCEU se ha alegado que se recurría a un tono oscuro como elemento diferenciador respecto a Disney Marvel. Relacionando la oscuridad con la madurez y la seriedad.  Nada más lejos de la realidad, la dualidad luz vs oscuridad, como sinónimo de inmadurez vs madurez. Es un planteamiento erróneo. Guiones sólidos, personajes bien construidos y desarrollados, buen manejo de los tiempos o actos… Lo que viene siendo a ser el ABC de la creatividad en la ficción.  O en este caso un manual de instrucciones perdido en el cajón del despacho de algún directivo de Warner Bros.

¿Y ahora…qué?

Zack y Deborah Snyder, Geoff Johns, Patty Jenkins, Charles Roven…han dado con la tecla. No entra dentro de mis habilidades, hasta el momento, el atribuir a cada cual su grado de responsabilidad.  De ahí que lo relacione con el resultado de un trabajo coral asambleariamente organizado. Los padres y madres (conceptualmente) de Diana no deberían tener problemas, de ahora en adelante en extrapolar este procedimiento a otras entregas del DCEU. A no ser que…el rayo se trate de un rayo que no golpee dos veces en el mismo sitio.

 

 

Lo peor: Villanos creados expresamente para el lucimiento de la heroína.

Lo Mejor: …”sólo el amor puede salvar al mundo”. “No es cuestión de qué mereces, sino en qué crees”.

Cuando tratamos el espinoso asunto de los reboots, resulta imprescindible tener en cuenta lo siguiente. El contexto social y cultural del material de origen, así como aquel en el que se producirá la adaptación. Siendo el primero la década de los noventa donde primaban series infantiles-juveniles con una clara tendencia a la simplificar la resolución del conflicto. Sobre la película Power Rangers, se cernían serias dudas sobre si sería capaz de amoldarse a los cánones actuales de guionización verosímil. Afortunadamente, sí.

 

Power Rangers-Reseña-Back to the Nineties

 

Nada más empezar la película deja claro que lo único en común con series y películas anteriores, es el título. Esencialmente, por la presentación como miembros del mismo equipo Ranger a Rita Repulsa y a Zordon. Una acertada decisión que no sólo respeta el concepto de las generaciones Rangers. Sino que también despolariza la razón de la rivalidad entre estos dos poderosos seres. Todo esto en un escenario que a los más viejos del lugar nos conmueve, la época prehistórica o era de los Dinosaurios.

Tras esto, el punto de partida que provocará la reunión de un nuevo grupo de defensores del Universo. Se nos presentará a los verdaderos protagonistas de la historia.

Los  Cinco de Angel Grove

Bajo mi humilde punto de vista, considero un acierto el enfoque utilizado para presentar a los nuevos Rangers. Puesto que, por mucho que su fuerza y reflejos estén muy por encima de lo normal. No son más que un grupo de adolescentes inadaptados con todo lo que eso conlleva. Si Jason es el aspirante a estrella del fútbol americano que renuncia a todo por…que sí. Billy es un inadaptado por una condición sobre la que se da menos información de la que se necesita. Si Kimberley ha cometido un error y nadie se ha molestado en hacerle ver que puede aprender de él para perdonarse a sí misma. Trini es el miembro más inusual de una familia deasiado convencional. Y Zack oculta su miedo a perder a la persona que más quiere con una actitud desenfadada y despreocupada ante la vida.

Si bien las similitudes con Misfits son evidentes, tanto o más que la facilidad con la que se empatiza con los jóvenes. Por lo que las ganas de verles triunfar para demostrar a Zordon que su elección era acertada y a Rita que no es “digna”, son irresisitibles.

 

No obstante, la perfección es una quimera y los puntos ciegos de la película son innegables. Principalmente, en el desarrollo individual de los Rangers hasta convertirse en equipo. El cual lamentablemente no existe o se produce mediante elipsis narrativas. Algo tan criticable como lógico, dado que a menos que seas Joss Whedon, manejar un grupo amplio de personajes no es sencillo.  Igualmente, para los defensores del material original quedará como un lunar la aparición en escena de Goldar. Segundo al mando de las fuerzas de Rita cuyas épicas luchas con los líder Rangers marcaron una generación. Un recurso nostálgico desperdiciado, presumiblemente por falta de tiempo y/o presupuesto.

 

Secuela

Es necesaria, vital, esencial, primordial. Ya sea por poder disfrutar de una versión de los Power Rangers más acorde con los tiempos que corren. O por cómo se explora la relación entre Zordon y Rita. Quizás por la llegada de otros rivales míticos como Lord Zedd. A lo mejor  por la reveladora escena poscréditos, un fandom service que a más de uno/a le provocaría un paro cardíaco en el cine. Las posibilidades son infinitas….especialmente con un producto tan bien cuidado.

En su última aportación  al mercado de las películas animadas, DC Cómics presume de banquillo superheroico para presentarnos a uno de los grupos más variopintos de su universo de las viñetas, Justice league Dark.

Justice League Dark-Cuando la Magia se queda sin trucos

Hasta los mismísimos del peso del murciélago en DC, por si no os habiaís dado cuenta.

La película comienza con una serie de acontecimientos inexplicables, en forma de crímenes atroces cometidos por gente común por culpa de unas alucinaciones. Una serie de eventos que no pasa desapercibidos para la Liga de la Justicia, dado que en una de sus reuniones debaten sobre el origen y la forma de lidiar con estos sucesos tan inexplicables como letales para la humanidad.

Por otro lado tenemos a un tal John Constantine jugando al póker contra unos demonios, quienes reciben de su propia medicina perdiendo así una partida contra el detective de lo paranormal. Una derrota que no aceptan de buen grado y que podría haber supuesto el fin de Mr Constantine de no ser por la intervención de Jason Blood y su alter ego, Etrigan aka el demonio que habla en pareados.

 

Nada que objetar a este primer acto de la película, presentación de una amenaza que ni los héroes más poderosos de la Tierra (Marvel sabe vender mejor sus productos, coff, coff, coff) pueden explicar o neutralizar. Pero puestos a pedir, hubiera estado bien justificar más y mejor la ausencia de Hal Jordan y presencia de John Stewart  en esa reunión de La Liga de la Justica, además de la membresía de Hawkman o el Detective Marciano y ya que estamos añadir a algún miembro más con el cromosoma XX…En lo que concierne al rubio de la gabardina aka un hombre llamado tabaco, no se puede pedir más. Cualquiera que haya leído los cómics de Vértigo, sabe que si necesitas saltarte varias reglas para cumplir con una hoja de ruta; John Constantine es tu hombre.

Un Marciano, un arquéologo con un exotraje alado y armado con una maza, un Linterna Verde y una Princesa Amazona…pero el más indicado para lidiar con la magia es Batman. Muy lógico.

La película continúa dejando claro que Batman no cree en la magia, o al menos no le da la importancia que algunos de sus compañeros de trabajo le dan. No obstante, todo cambia cuando lee unas pintadas con sangre en las paredes de su casa con un nombre, John Constantine. Una invitación a buscar y encontrar al susodicho, lo que consigue gracias a Zatanna y Deadman. Una vez hechas las presentaciones, el atípico grupo inicia una investigación para averiguar la naturaleza de la amenaza que se cierne sobre el mundo. Es ahí donde entran personajes como el físicamente castigado Ritchie Simpson y Swamp Thing, además del retorno a escena de Jason Blood.

No voy a caer en la típica crítica a la incredulidad de Batman para con las artes místicas porque…NO. Sí, lo voy a hacer. Mayormente porque no tiene ni pies ni cabeza que tras haber detenido una invasión alienígena y haber evitado una guerra contra un Reino Submarino, Mr Wayne tenga las narices de menospreciar a la magia como factor desequilibrante de la realidad tal y como se conoce.  Supongo que de alguna manera hay que preparar al espectador para que no le chirríe que un humano corriente y moliente se codee con espíritus vengadores, magos, hechiceros y demonios. Esto es DC y por lo tanto, todo debe girar en torno al lucimiento del justiciero disfrazado de murciélago.  No obstante, a pesar del Batmancentrismo, la cinta avanza aceptablemente mostrándonos una relación amor y odio entre Constantine y Zatanna aparte de  las habilidades y motivaciones de Deadman, Swamp Thing y Jason Blood/Etrigan.

El abuelo de mi hijo burlaba a la muerte introduciéndose en unas fosas…pero no creo en la magia.

Cuando todos los indicios apuntaban en una dirección, la de Félix Fausto. La trama nos revela el verdadero autor intelectual del caos místico desatado sobre la tierra. Nada más y nada menos que el fruto de una promesa de poder ilimitado y vida eterna que acaba derivando en el retorno de un viejo conocido de Jason Blood.

 

Uno esperaría este previsible giro de guión en un capítulo de relleno de una temporada de 24 episodios de una serie de acción palomitera tipo Hawai 5.O, pero no en una producción cinematográfica con un presupuesto importante. ¿No? Pues eso, que colocar al viejecito moribundo como la mente maestra de todo para luego convertirlo en un pelele ciego de ambición y ahogado por la desesperación, es algo así como dar por finalizada una batalla a muerte porque las madres de los oponentes se llaman igual.

Mi ácido comentario le quita al sueño a directivos de Warner Bros, Chris Terrio y a Zack Snyder. Lo sé.

También es para hacerse mirar que si enfrentas por segunda vez a un Green Lantern, poseedor del arma más poderosa del Universo, contra Batman…repitas la misma forma de derrotar al portador del anillo de la voluntad que en Justice League War. Pero ya sabéis que  ante la duda…”he can do anything, because he is Batman”.

Al final el mal es vencido y  erradicado por lo que los héroes supervivientes, voluntarios o involuntarios, vuelven a su rutina. Lógicamente la veda para las amenazas mágicas se ha abierto y a la Liga de la Justicia no se permitirá el lujo de no tener en nómina a especialistas en ese campo. La Justice League Dark…ha nacido.

 

De nuevo y ya van unas cuantas veces, DC desaprovecha la oportunidad para atisfacer a sus fieles seguidores y atraer a nuevos incautos a sus dominios, Justice League Dark se queda a medio camino entre ensalzar una etapa más del camino tormentoso camino de Batman en este mundo y convertir a John Constantine en un matón de instituto con un gran corazón.

 

Lo mejor: Orquídea Negra.

Lo peor: Un mapache modificado genéticamente hace mejor de tipo duro con una moralidad cuestionable, que uno de los hechiceros más poderosos del Universo DC.

1938 y 1939, esos fueron los años de creación de Superman y Batman respectivamente en el seno de casa editorial de cómics, DC.  Algo más de 75 años de vida para estos dos superhéroes cuyas andanzas inicadas en el mundo de las viñetas, ha logrado expandirse a otros medios de difusión. Alcanzando un status inalcanzable para otros compañeros de profesión en la cultura pop, de buena parte del siglo pasado y comienzos de este nuevo milenio. Habiendo recorrido un largo camino en el que han protagonizado un número difícil de precisar de historias por separado,  tanto en estrecha colaboración como junto a otros personajes de su casa editorial. Una pregunta obligada era averiguar la justificación de la presencia en la gran pantalla de estos dos iconos, más allá de la gran expectación que un acontecimiento de tales características pudiera despertar en conocedores y desconocedores de su habitat natural, un reto de épicas proporciones para Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia.

Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia-Reseña

Fijando como punto de partida los eventos narrados en Man of Steel para el universo compartido superheroico que está iniciando DC, Zack Snyder nos muestra el impacto en la sociedad actual de un ser cuya mera presencia altera la concepción que la humanidad tiene de la realidad. Un dilema hasta el momento inédito en el cine de superhéroes y que es tratado de una forma directa y abarcando la amplia disparidad de criterios que se desprenderían de una situación parecida en el mundo real. Allí es donde entra en acción el sempiterno niño bonito de DC, un Batman, curtido en mil batallas que tras haber visto como varios de sus conocidos (empleados) se convertían en bajas civiles del épico y cruento combate entre Zod y Superman. Se erige como el paladín de la humanidad contra el potencial peligro del alienígena de Kryptón. Un auténtico espíritu libre que actúa por todo el globo terráqueo sin responder ante nadie, a excepción de su amada Lois Lane.

Es aquí donde veremos el primer distanciamiento con todo lo visto con anterioridad sobre estos dos superhéroes. Dado que si Batman se muestra como un veterano de guerra que ha operado durante años en la sombra lo que le ha llevado a desarrollar  una brújula moral, a leguas de las de sus predecesores; presentándose como una aproximación pero no un calco exacto del Caballero Oscuro definido por Frank Miller. El Superman que todos conocemos sinónimo de un dechado de las mejores virtudes humanas brilla por su ausencia,  siendo en este caso un ejército de un solo hombre tan ingobernable como eficaz.

No obstante, la película no bebe únicamente del conflicto entre estos dos titanes ataviados con mallas y capas. Puesto que unos secundarios de dilatada carrera o ajuste impecable a su papel, ahondan en ese trasfondo filosófico y político del que se nutre la película.

Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia-Reseña

Un grupo en el que destaca por encima de todos Jeremy Irons como Alfred Pennyworth, mayordomo y principal aliado del mejor detective del mundo (faceta del protector de Gotham que en esta cinta sí que es explotada) cuya relación y química con su protegido no podía ser más natural a la par que rica en matices y en disparidad de criterios.

Jesse Eisenberg como Lex Luthor evidencia en cada una de sus líneas que aquel (principal) enemigo del Hombre de Acero, cuyo lema era el cerebro sobre el músculo. Ha evolucionado a un genio más acorde con nuestros días, una mente privilegiada para el mal con manifiestas nulas habilidades sociales, ¿alguien ha dicho The Big Bang Theory?

Lois Lane, más allá de ser el ancla que mantiene conectado a Clark Kent con su planeta adoptivo, podemos declarar sin lugar a dudas que es el único personaje de la cinta que se adhiere a su historial en los cómics, respetando el canon de la damisela en apuros y sin miedo a nada.

Senadora Finch, quizá el único personaje de la cinta que quiere seguir las reglas a toda costa. No deberíamos obviar el hecho de que sea un representante de la clase política quien se esfuerce en defender las lindezas de la democracia.

Perry White, personaje cuya única diferencia con el siempre malhumorado jefe de Lois & Clark es el cambio de color de piel. Lamentablemente, su cuota de pantalla no da para un análisis más extenso.

 

Dicho esto, es necesario establecer que esta es una película puente hacia algo más grande o por lo menos más ambicioso, La Liga de la Justicia. Para lo que se introducen una serie de elementos que a lo mejor pueden despistar al espectador no inicado en el mundo de los cómics, los cameos.

Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia-Reseña

 

Wonder Woman, tanto en su rol de guerrera amazona como de su alter ego Diana Prince cumpe sobradamente y se hace con el manto. Otra cosa será su desempeño en una cinta donde todo el peso recaiga sobre ella, pero hasta entonces el voto de confianza se lo ha ganado.

Flash, seguramente su primer cameo más difícil de comprender si no se está al tanto de las últimas colecciones de DC Cómics. Dejando un lado el por qué y el cómo de su viaje en el tiempo, lo que llama la atención es el posicionamiento de Bruce Wayne como eje de la futura primera línea de defensa de la humanidad. Respecto al segundo cameo, nada que añadir que no sea lo complicado de asociar a un científico el look que muesra el Barry Allen cinematográfico.

Cyborg, otro cameo que se sube al carro de las referencias a los cómics, especialmente la línea marcada por los Nwe 52. Lamentablemente, juega en su contra el ser un personaje de segunda fila recientemente ascendido a la primera división. El tiempo dirá como es acogido por el gran público.

Aquaman, tiene en pinta en que nos encontramos ante el Khal Drogo de los mares. Un auténtico badass que hará las delicias de los acérrimos al cine de acción de los 80-90 y que, además, se desliga de todo lo visto hasta ahora del Rey de Atlantis en los cómics.

 

Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia, rompe con todos los canones establecidos en el mundo de los cómics, algo de lo que tiene buena parte de responsabilidad Zack Snyder. Un director privilegiado para todo lo relacionado con el aspecto visual en sus películas, pero que evidencia fallos a la hora de presentar una línea argumental clara. Unas carencias que no impiden que la película se pueda ver y disfrutar, a pesar de las múltiples reinterpretaciones de los personajes que descolocan a los fans incondicionales y de las complicadas alusiones al material original que pueden despistar al espectador estándar. No obstante, independientemente de cual sea su recaudación y su recepción por parte de la crítica, uno tiene la sensación de estar viendo una pequeña parte de un gran puzzle. El cual no tendrá sentido hasta estar completo. Por lo tanto, no queda otra que disfrutar del camino que se abre ante nuestros ojos y oídos.

 

P.D: De entre todas las habilidades de Batman jamás encontré la de los  suelos premonitorios entre ellas.

Hubieran estado bien escenas o frases de diálogos que justificaran como Lex Luthor averigua las identidades secretas de Clark Kent y Bruce Wayne.

Respecto a las películas o series sobre superhéroes se ha extendido un (justificado) mantra sobre su reticencia a ser un calco exacto de los cómics y sus infinitas tramas, buscando así un enfoque supercial de éstas para únicamente ofrecer al espectador, las piezas para profundizar en el mundillo del noveno arte por su cuenta. Pero sinceramente, ¿a qué obedecía exactamente esa directriz? Permitirán que un servidor la explique con dos palabras, Tiempos y Modos.  Algo tan simple como dotar a los personajes salidos de las viñetas de las fases necesarias para explicar su transformación en seres fuera de lo normal, a la vez que se narra esa evolución desde una perspectiva lógica. Cosa que Marvel’s Daredevil, sin lugar a dudas, consigue hacer a la perfección marcando la senda para futuros productos audiovisuales protagonizados por superhéroes.

 

Marvel's Daredevil 2º Temporada-Reseña-Tiempos y modos

En la segunda entrega de su cruzada personal, Matt Murdock es un vigilante ya establecido aunque en la mayoría su percepción por parte de sus vecinos se asemeja a la de una leyenda urbana. Las consecuencias de la victoria sobre su primer gran rival, Wilson Fisk, se hacen notar y el deseo en forma de protección y seguridad que quería conceder a su hogar empieza a mostrar signos de poder hacerse realidad. Nada más lejos de la realidad, la Cocina del Infierno se convertirá en el escenario de una serie de conflictos que pondrán a prueba su tenacidad y compromiso con su causa.

Marvel's Daredevil 2º Temporada-Reseña-Tiempos y Modos

En primer lugar con la aparición de Frank Castle, uno de los personajes más ricos en matices de la factoría Marvel Cómics. Dada  su falta de escrúpulos a la hora de ir donde otros vigilantes se niegan a llegar. Una entereza apreciada desde su primera aparición en pantalla y que, por supuesto, le lleva a enfrentarse al Diablo de Hell’s Kitchen debido a su diferencia notable de metodología.  John Bernthal pasa a ser otro acierto (ya he perdido la cuenta) de casting de Netflix, hasta el punto de que la opción de verle de nuevo en el universo televisivo de Marvel gane muchos enteros.

Marvel's Daredevil 2º Temporada-Reseña-Tiempos y Modos

Pero si The Punisher, representa el aspecto más mundano y callejero de los enemigos/aliados de Daredevil, Elektra Natchios nos abre las puertas al terreno místico y sobrenatural. Un mundo oculto con un poder de destrucción devastador, ante el cual Matt Murdock parece verse superado en varios momentos durante los trece episodios de la temporada. Como demuestra el retorno de su mentor (Stick) quien le revela la existencia de La Mano, una sociedad con fines apocalípticos que para sorpresa y agrado de los fans mantiene en pantalla toda su esencia de los cómics.

 

Pero si es vital para el transcurso de la trama, la parte nocturna de Matt Murdock también lo es su faceta diurna o lo que es lo mism, la de abogado. Un balance que en esta temporada le resultará más complicado de calibrar, lo que implicará una ruptura del triángulo formado entre él Foggy Nelson y Karen Page. Una suerte de abandono de sus obligaciones laborales por parte del protagonista, que sirve para introducirnos en la otra Hell’s Kitchen la que atañe a los hombres y mujeres sin habilidades especiales y que se resisten aún así a ver su mundo arder en llamas. Un grupo en el que también deberíamos incluir a Claire Temple, quien con menos cuota de pantalla que en la primera temporada nos sigue mostrando que para hacer la diferencia no hace falta nada más que fuerza de voluntad.

 

Marvel’s Daredevil lleva el género superheroico a un nuevo nivel, donde los arcos argumentales del cómic  pasan a ser el núcleo duro del guión y por lo tanto, la base sobre la que se construye todo el entramado actoral. Lo que en absoluto supone un impedimento para que la serie pierda calidad y mercado potencial en forma de espectadores, sino que enriquece el panorama audiovisual abriendo nuevas vías de aproximación y tratamiento de este género que a la luz del número de noticias que genera día a día, tiene cuerda para rato.