Category: Thriller

He de reconocer que siempre he sentido predilección por esas lecturas en las que es fácil indentificar, sin margen de error, todos y cada uno de los tópicos del género al que pertenece. Una especie de código interno de cuyo cumplimiento depende el buen funcionamiento de la novela y por extensión mi recomendación de su lectura. Son éstos, unos requisitos, que catalogo de innegociables; cuando la trama se halla relacionada con la investigación de una serie de asesinatos cuyo autor pone contra las cuerdas física y mentalmente a los inspectores encargados del caso. Todo lo que encontramos grossomodo en El Escultor de Cadáveres de César García.

 

El Escultor de Cadáveres de César García-Reseña

Una vez cada venticuatro años, un asesino mata a ocho jóvenes sin conexión alguna entre ellos para desaparecer sin dejar ningún rasto, a excepción de un peculiar tautaje en el pecho de sus víctimas. Al menos así ha sido desde 1966,  según las informaciones manejadas por el Inspector Sanders,  el Inspector Skroto y el Inspector Bosco Black. Tres agentes de personalidades diferentes que deberán hacer a un lado sus diferencias, además de luchar individualmente y en equipo, contra sus demonios internos si quieren meter entre rejas al escurridizo a la par que  eficaz…escultor de cadáveres.

Resulta obligado e inevitable destacar la verosímil interacción entre los tres personajes protagonistas anteriormente citados, tres representantes de tres estilos tan diferentes como dentro de la legalidad a la hora de esclarecer los hechos dentro de una investigación policial. No obstante, lo que más llama la atención una vez se han devorado todas las paginas de este libro es la presencia velada  del elemento sobrenatural. Un recurso que sirve para concebir la trama como realista y desvía con acierto nuestro foco de interés de una explicación fantástica sin fisuras ni cabos sueltos. En último lugar, haremos mención del asesino cuya razón de ser permanece en el más estricto secreto hasta prácticamente el final. Una decisión que lejos de ser brusca y fruto de la falta de ideas, obedece a uno de las técnicas de escritura más complicadas de poner en práctica.  No hacer coincidir el foco de atención del lector con el desarrollo de la historia.

 

Ritmo trepidante, personajes tan desgraciados que les acabas cogiendo cariño y un misterio que supera la capacidad de análisis y de comprensión humana. Si fuera tan fácil aunar todas estas características (entre otras) y escribir una historia que merezca la pena ser leída…cualquiera podría hacerlo.

 

 

Hay quien jura (y perjura) que el proceso de creación de una buena novela no dista mucho del de un suculento plato, al requerir ambos de una elaboración minuciosa y perfeccionista en la que unos buenos personajes harían las veces de ingredientes,  una trama sólida se vería indudablemente relacionado con los pasos a seguir en la receta y el marco espacio-temporal sería la presentación del manjar culinario. Es ésta una teoría por la que siempre he tenido cierta debilidad, pero que (desgraciadamente)  nunca he tenido la oprtunidad de tener entre mis manos un modelo que se ajuste a la perfección a los parámetros expuestos.  Por lo menos, hasta que adquirí El Rincón de las Tormentas de César García.

 

El Rincón de las Tormentas-Reseña

 

Abel y Caín, Caín y Abel…dos hermanos gemelos que además de sus diferentes complexiones y opuestas personalidades, presentan una diferencia que les hace depender el uno del otro de un modo casi demencial. Caín puede sanar prácticamente cualquier afección Abel es capaz de provocar la más dolorosa de las muertes con sólo proponérselo.  Un par de dones (o maldiciones) que les han acompañado desde su niñez y que inevitablemente les ha convertido en lo que son en la actualidad. Un conserje de universidad privada con planta de portero de discoteca y narcotraficante en su ratos libres en el caso de Caín, un profesor de universidad con nulas habilidades sociales en el  caso de Abel.

Afincandos en un inhóspito lugar conocido como El Rincón de las Tormentas, un refugio al que llegaron huyendo de un turbio pasado y sobretodo como método de desentenderse por completo de su familia. Los dos hermanos llevarán lo más parecido a una vida plácida, hasta que una acusación de asesinato sobre uno de ellos les haga plantearse lo beneficioso de su relación fraternal y la legitimidad o no de sus actos en los usos dados a sus dones. Una especie de lectura de cartilla que desestabilizará física y mentalmente a los dos hermanos.

César García demuestra una vez más que sabe manejar los tiempos del suspense como pocos autores del género, dotando a cada una de sus páginas de una tensión tan adictiva como impredecible y por supuesto, adentrándonos en la psique de cada uno de sus personajes con el fin de empatizar con sus decisiones y lo que las impulsan. Con una versatilidad de registros que consigue plasmar el día a día de un miembro de la jet set social o el de un amo y señor de los bajos fondos. Toda una apuesta segura a la hora de elegir una novela paranormal, con tintes de Thriller y género policíaco.

 

Temerario e inadmisible hubiera sido el no reseñar la segunda parte de la aclamada novela de Marcos Chicot, “el Asesinato de Pitágoras”. Que a diferencia de su predecesora añade al  thriller histórico ciertos tintes de modernidad, hablamos de La Hermandad.

la hermandad

La Hermandad de Marcos Chicot-Reseña

 

La novela se desarrolla en dos épocas y escenarios tan diferentes como fascinantes, por un lado tenemos el Madrid del actual siglo XXI. Un claro ejemplo de la sociedad del progreso y desarrollo tecnológico personificado en la presencia de la asociación para gente superdotada intelectualmente denominada Mensa,  de entre cuyos iembros destacaremos a Daniel, Elena e Irina. Tiempo cronológico que se opone al Cartago del siglo III a.C donde operarán los ya conocidos Akenón y Ariadna, ésta última claramente afectada por noticias poco alentadoras sobre el estado de salud de su padre. Un “delicado” estado de ánimo que se verá influenciado por el retorno del único ser sobre la faz de la tierra capaz de hacer palidecer al inigualable Pitágoras.

Con estas consignas comienza una carrera contrarreloj a dos bandas, en las que acólitos e indecisos estarán obligados a posicionarse y dejar bien claras las líneas rojas de su lealtad. Una partida de ajedrez en la que las piezas pueden cambiar de color antes, después y durante su transcurso; además de no ofrecer unas reglas comunes a todos los jugadores involucrados.  Una forzada volubilidad en los personajes y sus motivaciones que recuerda al ambiente de las mejores novelas de espías, sumergiéndonos en una espiral de desconfianzas, celos y miedos que harán del lector un miembro más de la conspiración o de la Resistencia.

El autor consigue la cuadratura del círculo cerrando la trama por todo lo alto, ni un cabo suelto, ni un personaje con cuentas que saldar dejando un mal sabor de boca, ni un solo vacío a destacar en la trama que quite el sueño. Todo encaja en esta original representación de la lucha eterna entre las fuerzas del Orden o Luz y Caos u oscuridad, cual tapiz perfectamente hilado y provocador del más ameno de los pasatiempos. Esperemos (y deseamos) que sus siguientes libros mantengan esa tensión argumentativa.

Para alguien cuya primera aproximación con el protagonista de esta novela fueron interminables apuntes sobre (tediosas) teorías filosóficas, supuso un reto de épicas proporciones ceder ante el encanto que podía suscitar la lectura de El Asesinato de Pitágoras, un thriller-histórico basado mayoritariamente  en la figura del gran maestro griego. Involuntario culpable de una gran parte de mi hastío académico.  Por suerte, he podido comprobar (una vez más) que la ficción literaria es un terreno donde…todo está por escribir. 

9788415945093

El Asesinato de Pitágoras

Marcos Chicot nos traslada al Mundo Antiguo, concretamente la Grecia y el Egipto de la época. Siendo más relevante la primera para el devenir de la trama. Un escenario en el que destacaremos tres personajes:

Akenon, detective egipcio. Ariadna, una de las hijas de Pitágoras.  Y el propio filósofo y matemático griego.

Tres protagonistas que se convertirán en el eje de una intriga, cuyo detonante se activa con la muerte en extrañas circunstancias de uno de los discípulos más allegados al “maestro de maestros”. Condicionantes excepcionales que desembocarán en un asedio sutil aunque continuado y efectivo, a los cimientos de la comunidad pitagórica. Y que por extensión, pondrán en peligro la vida de todos sus miembros.  Los esfuerzos por encontrar al autor, intelectual o material de tan espeluznante como perspicaz artimaña se verán acompañados de un romance entre la hija de Pitágoras y el detective, que como bien requiere una historia de este tipo se hará más evidente a medida que los peligros que les acechan les dejen sin escapatoria.

Destacaremos positivamente, la imagen y presencia exhibida por Pitágoras en cada uno de sus intervenciones. Definido con un amplio espectro de adjetivos que abarcan, desde su equiparación a  una deidad Olímpica hasta el proceder de un afable hombre de avanzada edad con un extraordinario don de gentes.

Si alguna vez se nos ocurrió pensar que el único germen de narraciones atractivas de la antigüedad, eran los relacionados con el Imperio Romano. Esta novela sin duda nos hará percatarnos de nuestro error. Un ritmo trepidante, personajes convincentes, bien estructurados y en consonancia con la época. Una tensión argumental ascendente a medida que pasamos las páginas y un final de los que deja con la necesidad de  sólo un poco más…son sus ingredientes.